El corazón helado, Almudena Grandes. - Mariana lee

miércoles, 9 de agosto de 2017

El corazón helado, Almudena Grandes.

Viva la buena ficción.

Aquí ninguna de las cuestiones es mera coincidencia. Todos los sucesos dramáticos e inverosímiles están inspirados en hechos reales, y esta es la novela más ambiciosa de Almudena Grandes, pues articula historias, sentimientos, pasiones y emociones dentro de su contenido, con un estilo artístico y modernidad en su estructura narrativa.

Este es un océano de historias con un sinfín de personajes, y es que esta novela ronda las mil páginas, mostrando y contando desde la primera página hasta la última episodios y situaciones interesantes, llenas de dramatismo, que rozan la psicología en desgarradas introspecciones, que remueven sus conflictos más íntimos dentro de sus enfrentamientos consigo mismos, con sus seres queridos y con el pasado trágico que tanto les (nos) atormenta.

La columna vertebral de esta novela yace en torno a la historia de dos familias españolas en la Guerra Civil y la posguerra, hasta la muerte de Franco,  los años de transición política y su presente (el de Almudena) que para entonces era el 2005, donde abre y cierra esa odisea familiar, individual y colectiva, representando las dos Españas del poema de Machado, de donde saca el título de la obra.  La familia española, del éxodo y el llanto, viene representada por los Fernández Muñoz, ricos antes de la guerra y exiliados en Francia y, por su parte familia de los Carrión, dueños de un imperio inmobiliario, amasado en la España franquista.

Comenzando por el entierro de Julio Carrión em marzo del 2005, El corazón helado se divide en tres partes con 5, 15 y 5 capítulos, en composición simétrica, que recrean la desgracia de la historia desde la preguerra, la guerra y la posguerra, hasta llegar a su presente, con dos narradores alternantes, que complementan la variedad de perspectivas en una misma historia, estando los capítulos impartes narrados por Álvaro Carrión, desde que se encuentra en el funeral y los pares por un narrador omnisciente, que cuenta la historia de los Fernández, sus amarguras en los campos de refugiados y la resistencia francesa durante la II Guerra mundial, que los condenó a perder sus propiedades en España y su regreso al país con la vuelta de muchos exiliados. Ambos narradores se comprometan y permiten conocer a plenitud la historia, encarnada en el sufrimiento individual de muchos personajes y contextualizada entre las dos Españas y su permanente conflicto.

Grandes realiza un uso impecable del lenguaje, pues utiliza el realismo como técnica predominante para narrar la historia familiar, creando personajes complejos, que van de la malicia a la bondad absoluta, salvados todos por el amor, en conjunto con las técnicas propias de la novela del siglo XX, utilizando el estilo indirecto libre, revelando la visión de los personajes principales y el monólogo interior, dejando que la conciencia fluya, uniendo tradición y modernidad, sobre todo al ginal de la novela, como en la lectura de la carta de la abuela Teresa por Álvaro y el desvelamiento de lo que se les había ocultado; o en la desolación de Paloma, por la carta de su esposo y por la traición de Carrión, construyendo escenas inolvidables, que utiliza desde la épica en el fervor de las ideas, hasta el uso de recursos literarios, para enfatizar en los sentimientos, el drama y la tragedia, como en la bella Paloma, con anagnórisis en el reconocimiento tardío y la catarsis en la redención por amor, resaltando una profunda y compleja introspección psicológica en el alma de varios personajes (por no decir todos), comprobando que algunos tienen corazón de piedra.

Con El corazón helado, Grandes demuestra que la política del perdón, del olvido y del silencio como “pacto” para la “paz” nunca sirve de nada. Se perdona, pero no se olvida, pues las generaciones nacen marcadas por el peso del pasado familiar e histórico, ya sea a nivel personal, grupal, nacional e incluso histórico, donde los olvidados pierden identidad, dejando claro que no se puede construir un país sobre los cadáveres de miles de personas, esperando a que sus descendientes estén callados para siempre. Esas dos Españas siguen vivas dentro de la actualidad, y no sólo dentro del país, sino también a nivel mundial,  magistralmente representadas en esta novela, bajo una técnica depurada y a modo de exorcismo, donde Almudena demuestra su gran conocimiento histórico y su capacidad para relatar las vidas de un pueblo que aún sangra, llora y denuncia, que abre sus heridas, respira y evita el olvido, haciendo así que El corazón helado sea una de esas novelas que mientras más leemos, más queremos saber y entender ese pasaje incomprensible de la historia de un país, e incluso parece que de un mundo, que comienza a descongelar su corazón y a descifrar interrogantes surgida durante décadas.

En definitiva, Almudena Grandes conjuga la historia social con el sentimentalismo para comprender el pasado en búsqueda de un mejor presente, con una narración eficaz que deja de lado el grosor del tomo,  pues nos mantiene interesados de inicio a fin, con unas descripciones matizadas, cargadas de pensamientos y almas desnudas, haciendo de esta obra un texto con gran fuerza narrativa,  lleno de vida, pasiones y sentimientos, que convierten a El corazón helado en un gran libro.

2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    No es un género que me llame la atención así que dudo que lo lea.
    Un beso.

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  2. Hola!
    No suelo leer este tipo de historias pero desde que me cayó en la PAU el año pasado un comentario de texto de Almudena Grandes, he tenido en mente leer algo de esta escritora, pues no la conocía, así que quizás lo lea
    Un beso!

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