Mariana lee

jueves, 19 de abril de 2018

Los besos en el pan, Almudena Grandes.

jueves, abril 19, 2018 0
Los besos en el pan, Almudena Grandes.



Grandes parte de preguntas como ¿Qué puede llegar a ocurrirles a los vecinos de un barrio cualquiera en estos tiempos difíciles? ¿Cómo resisten, en pleno ojo del huracán, parejas y personas solas, padres e hijos, jóvenes y ancianos, los embates de una crisis que «amenazó con volverlo todo del revés y aún no lo ha conseguido»? para relatar la vida de una familia que vuelve de vacaciones decidida a que su rutina no cambie,  compuesta por un recién divorciado, una abuela que pone el árbol de Navidad antes de tiempo para dar ánimos y una mujer que se va al campo a vivir de las tierras de sus antepasados. Los muchos vecinos y protagonistas de esta novela, viven momentos agridulces, llenos de solidaridad, indignación, rabia, ternura y tesón, aprendiendo a besar el pan.

Es un libro duro, porque son los niños quienes padecen los problemas más fuertes de la crisis, sin tener culpa de nada. Los besos en el pan cuenta lo que ha supuesto la crisis en España (jeje y en Venezuela también) para millones de familias anónimas que se ven encarnadas en los personajes de estas historias. Los Martínez Salgado construyen una crónica de la actualidad, que encarnan anécdotas y tienden al arquetipo común de los ciudadanos de a pie.

Grandes muestra la soledad y aprovecha la literatura para denunciar la crisis en la que se ve envuelta. El barrio aparece como centro de vivencias y actividades, que se fe afectado por una situación económica que no entiende de clases sociales, donde los vecinos no son culpables de lo que los rodea, pero sí son víctimas del ambiente. Ella narra las circunstancias que padecen cada uno de ellos, que se pasean desde la inmigración, la explotación y los despidos, hasta la falta de alimento en las familias, la corrupción y los desahucios.

Sus vidas se cruzan para generar nuevos conflictos, amor, deseo, secretos, cenas, fiestas, violencia, suicidio, alcoholismo, enfermedades, desamor y otras tantas miserias que luchan por intentar ser felices. Los besos en el pan es una novela coral, donde la crisis es la verdadera protagonista, pues todos se ven en segundo plano, afectados por ella, que se unen para sobrellevar las circunstancias que se les avecinan y que perduran en la memoria del lector.

Grandes invita a una reflexión inspirada en su realidad, y se basa de su indiscutible capacidad para escribir y nos convierte en cómplices, invitándonos a pensar y a incursionar en lo más hondo y complejo de la realidad. Crea conflictos en torno a una realidad familiar, interesada principalmente en la vida cotidiana, manipulando sentimientos y naturalidad en los diálogos comunes.  Cada uno de los personajes está ahí para algo y cumple el rol de ser un pedacito de nosotros, los habitantes que no tenemos la culpa, pero que somos los principales afectados de una crisis que amenaza con llevarnos por el medio.

En definitiva, una novela importante, que denuncia la crisis que le afecta a la escritora y que merece ser leída.

martes, 17 de abril de 2018

El materialismo histérico, Xavier Velasco.

martes, abril 17, 2018 0
El materialismo histérico, Xavier Velasco.


Velasco se cuestiona como el huevo y la gallina si fue primero el dólar o el deseo. Según la historia, la ambición desmedida tiene un alto precio, así como un alto rendimiento. A través de un conjunto de fábulas, los personajes de El materialismo histérico no tienen ni culpa, ni escrúpulos ni vergüenza y así se rinden al poder lujuriante de la avidez. Forajidos, mercachifles, chantajistas, precios, playboys, pacifistas, dictadores y guajolotes forman este libro particular, cuyos capítulos desarman nuestra incredulidad, con un lenguaje engordado con hormonas y esteroides, lleno del sarcasmo y el humor negro propio del escritor.

En un libro lleno de chantaje y cinismo, Velasco cambie el juego del dinero y lo pone en evidencia para hacernos reflexionar sobre nuestra conducta “del diario”, con fábulas que nos ponen entre la espada y la pared. Juega con las palabras y derrocha humor en cada una de sus frases, convirtiéndolo en una crítica concisa, suavizada bajo esta técnica, que lo hace una apuesta llevadera y atractiva.

"Comencé a escribir los cuentos en un momento personal en el que me encontraba en una profunda crisis económica. Quería dedicarme a la literatura y mis recursos se estaban agotando. En las situaciones límite, y cuando camina por medio el dinero, conoces la miseria y la bondad del individuo", apunta el escritor.

Se dirige a la sociedad materialista que se ríe de lo trágico y lo difícil de la situación actual. Entre mis favoritos están Confieso que he venido, La Venus de los cheques, La venganza del hijo de Yocasta y A Clockwork Poker, que son una ventana a la realidad del mundo, donde todo depende de cómo se mire y que se envuelve en una atmósfera de humor, sarcasmo e ironías.

El dinero toma diversas formas, desde el robo hasta los complots para ganarse la lotería. A través de las confesiones, la invocación y el ejemplo, el mexicano reúne a un conjunto de malos ejemplos, donde reluce el pícaro, el delincuente y el pobre que ve en eso su salida. Es, en sí, un disparate, ya que cada uno ejemplifica una idea. Toma elementos propios del folklore popular y los conjuga con las tarjetas de crédito, el uso fraudulento del dinero y los eslóganes de publicidad para dar una imagen de nuestra sociedad.

La explosión del mercado, el consumismo y la globalización han llevado a Velasco a reflexionar sobre la banalidad de nuestras nuevas preocupaciones, donde inversión y derroche son las nuevas constantes, que nos convierten en seres capitales, dejando de lado nuestras capacidades sociales. El dinero se ha insertado en la vida cotidiana y aparecen en esta antología del mexicano para mostrarnos las consecuencias que la plata trae consigo.

En definitiva, El materialismo histérico cobra vida por lo que tiene, la plata que guarda y las tendencias que sigue. A través del humor y del sarcasmo, se construye un libro que recuerda que frases como “el dinero no lo es todo” o “el dinero no compra la felicidad” son mentiras para disfrazar nuestro consumismo, pues la plata te permite conocer a la gente y sus límites, ya sea por su falta o por su exceso. 24 piezas de mucha calidad que son necesarias en pleno siglo XXI.

viernes, 13 de abril de 2018

En el tiempo de las mariposas, Julia Álvarez.

viernes, abril 13, 2018 0
En el tiempo de las mariposas, Julia Álvarez.



Las cuatro hermanas Mirabal son símbolos de esperanza en un país ensombrecido por la dictadura y la desesperación. Acosadas, perseguidas y encarceladas por el régimen de Trujillo, sacrificaron sus vidas en nombre de la libertad. “Las Mariposas”: Patria, Minerva, María Teresa y Dedé, nos cuentan a través de los años su historia. Álvarez las pasea desde lazos para el cabello hasta torturas en la cárcel y demuestra mediante su experiencia los horrores cotidianos de la dictadura.

Parte de un suceso real, ocurrido en 1960, cuando encontraron los cuerpos de tres hermanas en las costas de República Dominicana. Las muchachas, así como los personajes de la historia, eran oponentes firmes al régimen de Trujillo. Una cuarta hermana aparece para sumergirnos en ésta época memorable de la historia de Latinoamérica y recrea mediante la ficción la historia de las Mirabal, que inmortaliza y que vivirán por siempre en la memoria colectiva del continente.

Minerva, Patria, María Teresa y Dedé relatan la vida desde su propia perspectiva, conjugada con detalles de la vida cotidiana y doméstica, acompañada de los acontecimientos históricos y políticos, así como de sus sentimientos y afectos. Dedé, la sobreviviente, cuenta cómo Minerva desencadenó la tragedia de la familia al rechazar el régimen trujillista; cómo Patria se unió al movimiento opositor; cómo María Teresa llegó a la revolución por el amor y cómo ella misma se mantuvo alejada, en la oposición clandestina, criando a los hijos de sus hermanas, pare presenciar el regreso a la vida de las Mariposas.

En el tiempo de las mariposas rompe con los estereotipos comunes, que presentan a la mujer latinoamericana de clase media-baja como un ser pasivo y marginado, sin voz y sumisa ante el hombre. En la época del Trujillato, las relaciones sociales se basaban en un modelo patriarcal y machista. De hecho, el mandatario se aprovechaba de las mujeres, utilizando el miedo, la humillación, el abuso y el acoso sexual para intimidar a las mujeres, ya que consideraba que esto era una forma de exponer su masculinidad y demostrar su “superioridad” dentro de la política (esto también puede verse en La fiesta del Chivo, de Mario Vargas Llosa).

En una época que produjo violaciones de derechos humanos, restricción de facultades y espionajes a los ciudadanos,  el miedo en las calles era latente, pues había espías en todos lados. En este panorama, Álvarez se centra en el proceso de maduración de las hermanas, que se convierten en seres social y políticamente conscientes. Cuando se dan cuenta de la opresión que viven, toman medidas para desafiar el poder del gobernante y superar el miedo que se enfrenta a ellas. Se alzan contra la sociedad machista y represiva, rompiendo con el estereotipo que rodea su género.  

Álvarez coloca a la menstruación como un elemento que marca el despertar físico y político. Sucede con Minerva y con Patria, en el despertar de su ciclo. María Teresa en la cárcel lo encarna mediante su diario, donde describe que “casi todas han dejado de menstruar”, lo que implica un estancamiento en general. La regla se convierte en un código con el que describen la situación de los subversivos, excluyendo, además, el género masculino, pues es una situación ligada únicamente a las mujeres, que ellos no comprenden.

Como mariposas, se transforman de una “larva insignificante” a una “preciosa mariposa”, con esa esencia de fragilidad y belleza, como símbolo de la libertad que representa el propósito de las hermanas, que sufren una metamorfosis para ganar su lucha. Minerva empieza en su niñez, cuando nota los crímenes de Trujillo y se convuerte en un símbolo de lucha contra el régimen. María Teresa pasa de ser una niña ingenua a una joven políticamente activa gracias a Minerva, siendo así otra encarnación de lucha por sus derechos. Patria lo hace desde un nivel personal, cuando se da cuenta de cómo le afecta la violencia del régimen y decide involucrarse en las actividades revolucionarias.

Al desarrollar sus ideales, las hermanas enfrentaron a la dictadura y al papel que se le otorgaba a la mujer en aquel tiempo. El coraje de luchar por su país y por la democracia le dio a República Dominicana la posibilidad de ser un país libre, convirtiéndolas en símbolos eternos de libertad.

En definitiva, Julia Álvarez ha traído de nuevo a esas heroínas de a pie que con sus ideales acabaron con un régimen y con una sociedad que las oprimía por ser mujeres. En el tiempo de las mariposas es una novela brillante, magnífica en todos sus aspectos, que merece ser leída y que se convertirá en un referente obligatorio y necesario de la literatura latinoamericana de nuestros tiempos. Vivan por siempre las Mirabal.

miércoles, 11 de abril de 2018

El espejo en el espejo, Michael Ende.

miércoles, abril 11, 2018 0
El espejo en el espejo, Michael Ende.


El espejo en el espejo se compone de treinta cuentos que conforman un delicioso laberinto literario, lleno de referencias a la mitología, Kafka y Borges. Ende aborda temas universales como la búsqueda de identidad, la guerra, el amor, el mercantilismo, la magia, la angustia, la falta de libertas y la imaginación, mediante de personajes, escenarios y situaciones memorables que llenan de placer al lector.

Es un libro para adultos, muy distinto a La historia interminable. Es cruel y sus personajes sufren constantemente, son mutilados, heridos, muertos y engañados, siendo los monstruos quienes revelan constantemente la realidad del cuento. En sí, es un laberinto lleno de secuencias de imágenes, que da un matiz muy diferente a cualquier otro libro. Recoge preocupaciones típicas en cuentos fantásticos, que hace guiños a Jorge Luis Borges y que maneja una prosa muy parecida al estilo de Kafka. Es así, un libro perfecto, sin más, no existe otro libro que lo iguale.

Explicar cada uno sería casi imposible. Son tan distintos y a la vez tan iguales, que resumir en líneas lo que significan cada uno de los treinta es perder el tiempo. ¿Qué hacer? Pues leerlos, es una experiencia única, una narración versátil que se presta a diversas metamorfosis.

Hay quien define al hecho de leer El espejo en el espejo como una exposición de cuadros surrealistas y no hay mejor concepto que ese, pues son piezas que resultan de la imaginación y del sueño en estado puro, donde los laberintos, los espejos, la soledad, el tiempo como paradoja, la incomunicación entre los seres humanos y otros tantos tiempos más, forman parte de un experimento creativo, que da pie a dilucidar las pesadillas y obsesiones del autor, que parten del drama de la guerra, el hambre y la penuria, que forman parte de su concepción de libertad, literatura y arte.

El espejo en el espejo es una mezcla de todo, hay relatos donde hace una representación dantesca del capitalismo, en otros plantea mediante metáforas su concepto de religión y fe y en otros simplemente coloca a personajes que funcionan como personificaciones de conceptos e ideales como la libertad, la infancia, la integridad, etc, que hablan entre ellos, en su propia irrealidad, reflexionando ante el entorno.

Aquí nos introduce en un viaje por las entrañas de la imaginación y el subconsciente, que parte de sus vivencias que refleja implícitamente. Nos regala pedazos de una reflexión que viene de su ser y que se transforma en imágenes surrealistas, melancólicas y existencialistas del ser humano. La naturaleza de los espejos es la respuesta a todo, pues en el acto de la lectura cada libro es un espejo que refleja al lector, que se convierte en historia y en reflejo, en una órbita de presencias y ausencias.

En definitiva, una obra que refleja la visión poco optimista que tenía Ende sobre el mundo actual, considerando que los excesos de objetividad y racionalidad eran los causantes de los grandes desastres de la civilización.  El espejo en el espejo es un libro para leer en solitario, pues la experiencia será distinta para cada lector, aún así, es indispensable.

lunes, 9 de abril de 2018

Formas de volver a casa, Alejandro Zambra.

lunes, abril 09, 2018 0
Formas de volver a casa, Alejandro Zambra.


Mientras Augusto Pinochet hacía desastres, habían niños que aprendían a leer y dibujar, mientras sus padres se convertían en cómplices o víctimas de la dictadura. Formas de volver a casa muestra el Chile de los 80’s a través de los ojos de un niño de nueve años, que busca entender lo que sucedía en aquellos años, mediante un diario donde registra sus propósitos, dudas y cómo influye la autoridad sobre la niñez. Zambra reflexiona sobre el pasado y el presente de su país natal y pone en el panorama la crisis de un país desgastado, con un personaje que no claudica ante su soledad.

Refleja la sobrevivencia de cada día en su utopía individual, ligada a la concepción de la literatura como parte de la vida y como registro de los fracasos y el aguante, con precisión, tristeza y ternura. Con sutileza y habilidad, narra el simple acto de volver a casa, que se convierte en una odisea complicada y dolorosa, paseándose por la política, el amor, la literatura y la formación de un escritor, transmitiendo lo que quiere contar a través de la historia de la historia, en un juego metaliterario y autobiográfico dentro de una realidad que se nos escapa eternamente de las manos.

Es una pieza sobre la familia, el regreso, el recuerdo, la infancia y la distancia desde la mirada adulta. Sorprendente, estimulante, que se arma como un antídoto contra lo fácil, lo gratuito y lo excesivo. Es un ajuste de cuentas con el pasado de Chile, con los padres de la generación de Zambra, surgiendo para demostrar que de los panoramas más oscuros resultan las novelas más espléndidas, donde el escritor relata con cada palabra justa y en su sitio una historia perfecta, redonda.

Es una apuesta distinta, tangencial hacia el período de la dictadura de Pinochet, que se enfoca en la sociedad de a pie durante y después de ella. Se centra en esas “nuevas familias, las familias sin historia, dispuestas o tal vez resignadas a habitar ese mundo de fantasía”, que renacen después de casi dos décadas de represión. Ellas, que vivieron sin oponerse ni apoyar, al margen, se establecen como el vivo reflejo de la experiencia, en una especie de exposición de la sensibilidad de una generación que muestra los resultados de vivir en ese régimen, “creyendo eso, que la novela era de los padres”. Así, la obra escrita por Zambra es precisamente eso: una novela de padres e hijos, sobre cómo entender el pasado, cómo juzgarlo y cómo escribir para vivir.

Fusiona lo político y lo familiar, desde el ámbito privado del sufrimiento de la dictadura, que forma parte de ellos, pues nada ni nadie escapa de ella y todos están dentro de sus normas, afectados para siempre. Es, en resumen, una marca indeleble compartida a través de las generaciones, que hacen un balance sobre lo que hicieron y lo que dejaron de hacer. El chileno alcanza a construir una novela que recrea a su propio país y que es, como lo indica su título, una forma de volver a empezar en el mismo lugar y con las mismas personas.

Formas de volver a casa se construye desde la fantasía que oculta el horror y genera misterio, a partir de un niño, un mundo de adultos y el amor. La literatura es aquello que crea aquello que se oculta y crea un juego interesante que la vincula con la vida y la política. De esta manera, Zambra consigue una novela que va y viene entre el pasado y el futuro, donde surgen preguntas sobre la identidad, la experiencia, la adultez y sobre la dificultad de abordar el pasado.

En definitiva, a Zambra se le nota la habilidad para la poesía, pues construye un libro precioso, sublime, con una narrativa divina, que concluye que la historia la cuenta quienes sobrevivieron. Indispensable. Bellísimo.

jueves, 5 de abril de 2018

Chiquita, Antonio Orlando Rodríguez.

jueves, abril 05, 2018 0
Chiquita, Antonio Orlando Rodríguez.


Espiridiona Cenda es una joven cubana que sólo tenía 26 pulagadas de altura. Llegó a Nueva York a finales del siglo XIX con la meta de ser bailarina y cantante. Rodríguez construye la biografía imaginaria de esta “chiquita”, una mujer seductora e independiente que, sin importar su altura, se convirtió en una de las celebridades más pagadas de los teatros y las ferias de su tiempo.
Con una prosa elegante y humorística, así como la protagonista, la novela es el reflejo de una época llena de transformaciones sociales y grandes avances tecnológicos. En ella, es protagonista de amores tempestuosos, talismanes mágicos e intrigas, cobra vida a través de las páginas de esta novela, llenas de ingenio, crueldad y encanto, que la convierten en un personaje de bolsillo e inolvidable.

Ella es una mujer vida, compasiva, cruel y fría que reafirma cómo una persona de su tamaño pudo destacar en un mundo donde la ley del más fuerte manda. Es una novela espectacular, de principio a fin y, para mí, una de las mejores ganadoras del Premio Alfaguara. La grandeza no tiene tamaño. Con 66 centímetros ella conquistó al mundo, pues gracias a su tamaño se hizo tremendamente visible. El escritor mezcla realidad e imaginación para mostrar el cambio entre el siglo XIX y XX, desde Cuba y Estados Unidos, haciendo de Chiquita, el personaje, una mujer seductora, desinhibida y valiente y de Chiquita, la novela, una obra interesante, bien contada e imprescindible.

“He entremezclado sin el menor escrúpulo verdad histórica y fantasía, y dejo al lector la tarea de averiguar cuánto hay de una y de otra en las páginas de esta suerte de biografía imaginaria de un personaje real. Ahora bien, le recomiendo que no se fíe de las apariencias: algunos hechos que parecen pura fabulación están documentados en libros y periódicos de la época”, dice el escritor.
Su novela trae a colación uno de los aspectos menos abarcados de la historia cubana: primero la Guerra de los Diez años contra España y luego la Guerra de la Independencia, donde EE.UU interviene. Así, entran y salen personajes que entran en contacto con la artista, dándole un matiz político tenue y apropiado a la novela, que consta con dos narradores: el propio escritor y un anciano que en su conoció a la Chiquita a sus 60 años y recogió las memorias que ella le dictó en la mansión que la muñeca viviente poseía en Long Island. Ambos reconstruyen la vida de la damita elegante y refinada, llena de morbo.

Ella se negó a ser un fenómeno de feria o un error de la naturaleza y se subió a las tablas, convirtiéndose contra todo pronóstico en una gran artista, cuya vida es narrada con la gracia expresiva cubana, con la vivacidad de los relatos orales, construyendo el relato vital de una persona compleja, que da paso a la Gran depresión de los años 30, la vida cotidiana en Cuba, su guerra, los empresarios y artistas neoyorquinos, los liliputienses, los inicios del cine, del automóvil, acompañada de grandes divas de ese mundo, que le permiten a Antonio Orlando Rodríguez resolver con soltura esta historia de superación personal, que hace un noble alegato contra los “los barrotes que delimitan tantas jaulas invisible”.

“Las personas que podrían propiciar cambios son los mismos desde hace cincuenta años. Ojalá me equivoque; me encantaría que pasaran cosas, que hubiera cambio, que Cuba se abriera al mundo y el mundo se enriqueciera”, dice, dando a entender que su novela, profundamente cubana, rememora eso que fueron. “Cuba forma parte del mundo, pero no es el mundo. No soy un cubano profesional”, puntualiza.

Chiquita es, en definitiva, una novela distinta, que vale la pena leer.


martes, 3 de abril de 2018

Cuatro por cuatro, Sara Mesa.

martes, abril 03, 2018 0
Cuatro por cuatro, Sara Mesa.


Con “Cicatriz” y “Mala letra” Mesa me conquistó. Como quien no quiere la cosa, he ido leyendo cada uno de sus libros y estoy simplemente fascinada con su prosa. En esta nueva entrega, nos sumerge en una trama cargada de adolescencia y enigmas que varían para todo lector.

Un grupo de chicas, lideradas por Celia, se escapa de un internado incomunicado del exterior, exclusivo para familias de dinero, pues sólo ellos pueden salvarse del mundo descompuesto que los rodea fuera del Wybrany College. Sin embargo, el tan famoso colegio también acoge a los “especiales”, chicos becados cuyos padres trabajan al servicio del lugar. Así, Mesa construye una trama dominada por la manipulación y el aislamiento, que se divide en dos partes que se intercambian preguntas y respuestas, pues mientras que la primera parte se maneja con una prosa indirecta y fragmentada, la segunda es narrada por el profesor Isidro, quien recoge en un diario su visión particular de los secretos que se ocultan tras las paredes del internado.
Mesa, de nuevo, convierte a su novela en un enigma inquietante que se define por unas normas propias, llenas de una violencia latente, siempre a punto de estallar y que se pasea por los distintos personajes, a quienes ataca de manera particular. Así, en los límites de la realidad, incluye personajes desolados y tristes, haciendo una oda a la libertad a través de la opresión, el aislamiento y un mundo exterior que genera bestias. En una especie de pesadilla, la española se sumerge en un tema tan complejo como la libertad mediante un lenguaje breve y contundente, dejando detalles sueltos, que al atarse conforman hilos de dolor por donde todos levitamos.

Reflexiona sobre las jerarquías que se producen en pequeños espacios a través de alumnos, profesores y directivos. Genera una metáfora exquisita, donde muestra que en el “exterior” está el peligro, pero en el “interior” está el mal que lo hace así. De esta manera, logra demostrar que los secretos, la diferencia de clases, la opresión y el abuso de poder son los puntos comunes de todo grupo humano, dejando claro que la violencia se ejerce sobre los más débiles, en un ambiente de crueldad dentro de un colegio aislado, que se elabora a través de personajes llenos de matices y que son presentados desde lo más hondo de su ser, teniendo como resultado una novela que explota el horror crudo cotidiano, con un ambiente repulsivo, inquietante, que genera rechazo y que parece ser el verdadero protagonista de la historia.

Mesa dice que la literatura es una linterna que nos permite explorar las tinieblas del alma humana y, sin duda alguna, su obra se adapta perfectamente a esta definición, ya que en Cuatro por cuatro deja claro que no hay violencia que no se funde sobre la opresión, que no hay dictadura más potente que aquella que ya no necesita ser represiva y no hay resistencia que no empiece con un no, construyendo así una potente metáfora sustentada en la manipulación sobre el totalitarismo.

En definitiva, una novela cargada de símbolos y preguntas, que encuentran su respuesta en el epílogo que une los cabos sueltos y da sentido al título, pues dentro de nuestras eternas relaciones viciadas por el miedo y la violencia, parecemos estar eternamente en un espacio de cuatro por cuatro.