Mariana lee

domingo, 15 de julio de 2018

Distancia del rescate, Samanta Schweblin.

domingo, julio 15, 2018 1
Distancia del rescate, Samanta Schweblin.

Nea Poulain, Conejo literario, Nina rapsodia y yo nos propusimos leer Distancia del rescate, escrito por Samanta Schweblin, durante junio y julio. Así lo hicimos y aquí les traigo mi opinión.
Este relato largo es  bastante raro, ya que es narrado a dos voces a modo de interrogatorio. En ella conocemos la historia de Amanda y su hija pequeña Nina, a la par que se desarrolla la de Carla y su hijo David. En general, definir el argumento se torna complicado, por el tema de los spoilers, pero de manera sencilla, se centra, por un lado, en cómo la desesperación de una madre que está dispuesta a todo por salvar la vida de su hijo la convierte en un ser obsesivo y, por otro, en el concepto de “distancia del rescate”, señalado por la otra madre, que vive pensando en la longitud que la separa de su hija cuando no están juntas:

 “Yo siempre pienso en el peor de los casos. Ahora mismo estoy calculando cuánto tardaría en salir corriendo del coche y llegar hasta Nina si ella corriera de pronto hasta la pileta y se tirara. Lo llamo “distancia de rescate”, así llamo a esa distancia variable que me separa de mi hija y me paso la mitad del día calculándola, aunque siempre arriesgo más de lo que debería”, dice, a lo que agrega que “varía con las circunstancias. Por ejemplo, las primeras horas que pasamos en la casa quería tener a Nina siempre cerca. Necesitaba saber cuántas salidas había, detectar las zonas del piso más astilladas, confirmar si el crujido de la escalera significaba algún peligro. Le señalé estos puntos a Nina, que no es miedosa pero sí obediente, y al segundo día el hilo invisible que nos une se estiraba otra vez, presente pero permisivo, dándonos de a ratos cierta independencia. Entonces, ¿la distancia de rescate sí es importante? Muy importante”.
 
La obra  logra transmitirnos a lo largo de su curso una constante sensación de angustia y desesperación, lo que me generó bastante estrés y me mantuvo apegada al libro, sin poderlo soltar. La escritora tiene un estilo bastante poético, que suele ir dejando cabos sueltos, que como lectores vamos atando, descubriendo el sentido total de la obra, donde la modificación que el campo ha sufrido a causa de los herbicidas toma un papel preponderante, pues mediante esta descripción logramos percibir la denuncia contra los cultivos masivos, que generan una especie de efecto dominó, ya que los principales afectados resultan ser quienes los implementaron: nosotros, los humanos.

Schweblin, además, habla de la relación conflictiva que existe entre algunas madres e hijos. En una de sus entrevistas, leí que ella define esta vinculación como un pequeño hilo que salva a dos almas y, al mismo tiempo, los expone, pues es una correlación que exacerba nuestros instintos mas primarios: el amor, el odio, la supervivencia y la trascendencia, reflejados en Amanda y Nina, cuyo vínculo le permite a la madre estar alerta y cuidar de su pequeña, a la par que le facilita acabar con ella si da un mal paso. Aunado a esto, la historia parece una sesión terapéutica, un rompecabezas, que busca construir, a través de varias voces, una nueva verdad, en pro de rescatar aquello que nos salva.
Rescato el juego con el tiempo que hace la escritora, ya que no es fácil sobreponer planos y momentos diferentes en diversos personajes como ella lo hace. Alterna el presente y el pasado de una manera admirable, entrelazándolos en diversos puntos narrativos, mezclando el aquí y el ahora, con ensoñaciones y recuerdos, que marcan un tono primordial en la obra. 

En definitiva, Distancia del rescate es un relato largo que necesita de un lector preocupado, que se esfuerce por entender aquello que ocurre más allá de las palabras, pues aquí Schweblin hace al silencio hablar. Sin embargo, siento que en oportunidades, la historia se vuelve reiterativa y da demasiadas vueltas, ya que la alternancia de voces suele tornarse pesada y los diálogos parecen vacíos. Confío en que es el estilo de la autora y que forma parte de  algún simbolismo de la obra. Aun así, me gustó bastante el libro y me comprometo a seguir de cerca la narrativa de la escritora. En conclusión, un libro interesante, que se basa en el reflejo del monstruo interior en el exterior, que disfruté a pesar de los inconvenientes y que los invito a leer, ya que concluye que lo verdaderamente monstruoso es la naturaleza… humana.

viernes, 13 de julio de 2018

Nadar desnudas, Carla Guelfenbein.

viernes, julio 13, 2018 1
Nadar desnudas, Carla Guelfenbein.
Sophie nunca había sido tan feliz como en su amistad con Morgana. Ambas jóvenes, reunidas en el convulsionado Chile de los ’70, descubren que es mucho lo que comparten, sobretodo su sensibilidad, gusto por el arte y la poesía. Por ello, juntas forman un núcleo de códigos propios que las vuelven indestructibles. Sin embargo, también comparten un mismo amor: Diego, el padre de Sophie, cuya pasión con Morgana traspasará los límites.

Luego, casi 30 años después, los eventos del 11 de septiembre del 2001 afectan a una Sophie ya consagrada como artista plástica, lo que hace que vuelva a su mente otro 11 de septiembre, que truncó la vida de su familia y del que se ha olvidado, a fuerzas, con el tiempo, hasta ahora, pues siente que ha llegado el momento de abrir un pequeño espacio para ese hecho del pasado que bloqueó en su mente para recuperar lo perdido.

Me encanta el trasfondo psicológico que hay en cada uno de los personajes de Nadar desnudas, pues al desenvolverse en un ambiente de amor y transgresión, dejan fluir su sentir, muy especialmente Sophie, que inunda el libro con sus deseos, dolores, dificultades y crisis personales y colectivas, que maneja una hipersensibilidad que la aísla para protegerse de emociones que no logra controlar. Diego y Morgana completan el trío inseparable, disuelto por los reveses de la vida, que le da ese toque de drama personal a la historia, que le permite a Guelfenbein hablar de la condición chilena de aquellos años, con sus anhelos por construir un socialismo fracasado, que hizo crecer el odio y la violencia, deteriorando la convivencia cívica y el crecimiento de la población armada, que vio fin un 11 de septiembre.

La chilena desmenuza el alma de sus personajes para hacer un catálogo de emociones humanas, en una novela donde hablan las miradas y los cuerpos de quienes la componen. Así, crea un universo único donde solo ellos tres conviven, con el resto del mundo apartado, ajeno, transmitiéndoles una sensación de inmunidad que los destroza y los recompone, sobretodo a una Sophie muy Mariana,  encerrada en sí misma, amparada por su padre, inepta para vivir, insegura, vulnerable, que poco a poco descubre lo que el título de esta novela encierra.

En definitiva, Carla Guelfenbein hace uso de su poética prosa para desnudar almas y hacerlas nadar en un mundo sin piedad. Una novela preciosa. 

lunes, 9 de julio de 2018

La multitud errante, Laura Restrepo.

lunes, julio 09, 2018 0
La multitud errante, Laura Restrepo.


Bajo la premisa de una gran pregunta: ¿Cómo puedo yo decirle que nunca la va a encontrar, si ha gastado la vida buscándola?, Laura Restrepo arranca una novela que habla del peregrinaje, la búsqueda y la posibilidad del encuentro. En un albergue para caminantes, une a los vértices de un intenso triángulo de amores contenidos entre una mujer desaparecida en la guerra, un hombre que por amor la busca y una extranjera que defiende los derechos humanos, teniendo como telón de fondo una procesión fantasma de millones de personas que en su desplazamiento forzado protagonizan el drama más grande de nuestra contemporaneidad.

Restrepo nos lleva a vivir nítidamente el drama de sus personajes,  ese tener que irse aunque no se quiera. La multitud errante habla de esa ley inexorable que ha llevado al hombre desde los inicios de la humanidad a obstinarse en la reconquista de un paraíso que lo expulsa constantemente, explicándonos que ella es esa misma que se mueve por las circunstancias, buscando algo allá donde va, valorando más el camino que la llegada y que, de tanto desentrañar, se encuentra a sí misma.

La multitud errante se plantea la necesidad del amor, de las relaciones humanas, en un tiempo y un espacio llenos de guerra y exilio. Poco a poco, sus personajes hablan de lo político y lo histórico desde la individualidad, dándole nombre a las búsquedas de nuestras vidas en caminos de resistencia ante el desastre. El espacio y la libertad surgen como dos temas centrales, que le dan fluidez a la novela y que ponen a sus componentes entre la espada y la pared, descubriendo que todo está en ellos mismos.

Llena de atractivos, de nuevo, la novela goza de un manejo del lenguaje espectacular al que Restrepo nos tiene muy acostumbrados. Cargada de imágenes bien construidas, llenas de realismo, la historia se crece en su manera de expresarse, brillando con un estilo literario envidiable, a través del cual Restrepo habla de la violencia bipartidista  y la crudeza que conlleva, a la par que da cabida a las contradicciones humanas,  armando “el envés del tapiz, donde los nudos de la realidad quedan al descubierto.


En definitiva, fascinante.

martes, 3 de julio de 2018

Mira si yo te querré, Luis Leante.

martes, julio 03, 2018 0
Mira si yo te querré, Luis Leante.


Montse Cambra tiene 44 años, es doctora y abandona Barcelona para buscar a su primer amor. Llega hasta el Sahara donde, entre el desierto y la desolación, descubre su verdadero destino. Mira si yo te querré es una historia donde ni el tiempo ni el desierto pueden frenar al amor, que se alarga en el tiempo, haciendo un retrato de dos épocas y culturas unidas por un secreto, en la aventura de una mujer que descubre lo más importante en la soledad del desierto y el calor.
Es una historia de acción, de dramatismo, de coraje, que parte de un amor de verano que nace en los 70’s en Barcelona y se extiende por más de tres décadas llenas de guerra. Las primeras cien páginas son aburridísimas. Me costó una barbaridad terminarlas. Y para que yo, que soy una atorada y que leo rapidísimo, hay que echarle. Sin embargo, luego toma forma y esos detalles que parecen estar de más cobran sentido. Maneja una cronología que va y viene y necesitas estar pendiente para no quedar con lagunas. Mira si yo te querré se basa en la analepsis, pues cada parte de la historia arranca en el presente y va dando saltos atrás para proporcionar las claves necesarias, convirtiendo a la novela en una obra cargada de imágenes dotadas de amor, exotismo, aventura y misterio.


Leante aborda las vicisitudes del pueblo Saharaui y las condiciones de vida provocadas por el proceso de ocupación extranjera y el desplazamiento de la población. Muestra el conflicto político y territorial del Sahara y vislumbra las decisiones tomadas que trastocaron y provocaron más sufrimiento a los habitantes que eran víctimas del desierto y las circunstancias. Partiendo del amor, aborda las estratagemas de los rebeldes, los sabotajes militares y los eufuismos políticos hacia una civilización desplazada e indefensa, que margina a los refugiados, condenados a una vida “encerrados en un lugar que no tiene ni muros ni puertas”.

Es el amor por una mujer, por un pueblo, la pertenencia, la inocencia, la traición y el afán de superación.  Mira si yo te querré es una novela histórica, cargada de pasión, que está bien para pasar el rato, ya que por momentos se torna pesada. En definitiva, una novela interesante.

viernes, 29 de junio de 2018

Fausto, Johann Wolfgang von Goethe.

viernes, junio 29, 2018 0
Fausto, Johann Wolfgang von Goethe.

Fausto le vendió su alma al diablo a cambio de volver a ser joven, pero conservar su mente de anciano. Goethe tomó la leyenda y la dotó de un valor filosófico y humano, para construir una novela dividida en dos partes, donde hace una búsqueda de lo absoluto y de la plenitud de la vida, convirtiendo al personaje en el prototipo del hombre siempre insatisfecho, así como un reflejo del destino de la humanidad. Desesperado y desengañado por el intelecto, parte de su tragedia que es la vida misma para proclamar la acción como principio del mundo, llevando consigo el dolor inevitable de toda elección.

A pesar de que me ha gustado mucho, debo admitir que la primera parte es mucho mejor que la segunda, pues en ésta el escritor se enrolla demasiado y no llega a nada del todo concreto. Sin embargo, una no puede existir sin la otra. A lo largo de la primera parte, Fausto va sintiendo la insatisfacción, la tragedia y el final de los pactos, que se revela en la segunda parte. En un primer momento, vemos al pequeño mundo temporal en el que él se desarrolla, mientras que en la segunda somos participes de un macrocosmos, que hace que Fausto cambie su manera de ver las cosas, debatiéndose entre el amor y el poder, realizando la conexión final entre ambos libros, representando los ideales del romanticismo, colocando lo emocional sobre lo racional.

Goethe construye relaciones que giran en torno a Fausto muy interesantes. Por una parte, tenemos a Mefistófeles, que representa para él la capacidad de volver a ser joven y demostrarle que aún hay misterios del mundo que no conoce. Es él quien le devuelve la pasión que lo movía antes de ser un sabio y conduciéndolo para que caiga en sus manos. Por otra parte, está Margarita, que lo dota de ese sentimiento de amor adolescente, con una pasión que los embraga y que se quebranta enloqueciéndolos a los dos, gracias a los pactos realizados.

El alemán también resalta características muy humanas, sacando a flore los sentimientos, las emociones y la pasión, que son la liberación y la condena de Fausto. Lo esencialmente humano va de la mano con el mal, como si se alimentaran mutuamente, en un limbo entre lo bueno y lo malo, modelando al personaje de Fausto hasta llegar a un final inesperado.

Es precisamente esa lucha entre luz y oscuridad lo que mantiene a un libro como Fausto en pie. Además, se apoya en la idea de que el amor lo puede todo para encaminar la idea de la eterna juventud, como fin para ampliar la experiencia y convertir al personaje en un súper-mito, acompañado del caos que contrae Mefistófeles, que huye a ninguna parte y que nos da pie a reflexionar ¿qué precio pagaríamos por poseer todo el conocimiento del mundo?

En definitiva, Fausto es un libro increíble. No tengo más palabras, él puede más que yo.

miércoles, 27 de junio de 2018

El murmullo de las abejas, Sofía Segovia.

miércoles, junio 27, 2018 1
El murmullo de las abejas, Sofía Segovia.
En Linares, al norte de México, en plena Revolución, la vieja nana de los Morales Cortés se pierde en el monte. Al encontrarla, tenía en uno de sus brazos un panal y en otro un bebé bautizado como Simonopio, que llega a la vida de la familia para salvar su estirpe, pues posee una extraña capacidad para percibir el futuro y comunicarse con la Naturaleza, que le permite anticipar la llegada de la influenza española y hablar con las abejas que lo rodean para salvar a su familia de una crisis económica. Así, dichos insectos lo acompañarán toda la vida y guiarán sus pasos en una historia de amor y sangre completamente increíble.

El murmullo de las abejas es una novela familiar, hipnótica, que te atrapa desde las primeras páginas. Segovia, tras el olor de las naranjas, el zumbido de las abejas y el sudor de la tierra, nos acerca a algo tan humano como la vida, alejada de entornos artificiales, que nos muestra que esta historia podría haberle sucedido a cualquiera de nuestros antepasados.

Bajo la premisa del realismo mágico, la autora parte de los quehaceres cotidianos para dotarlos de magia, tomando como telón de fondo a la Revolución Mexicana, donde los propietarios de tierras se enfrentan a los campesinos, yendo más allá de la lucha de clases sociales, tocando puntos que hablan de nuestra realidad como seres humanos.  Con un estilo fluido, dotado de humor, Segovia se acerca a la familia y a la tierra como dos pilares fundamentales en el sentido de la vida, pues constituyen lo que se llama hogar, donde se comparte lo mejor y lo peor del día a día. 
La novela está plagada de personajes increíbles, muy al estilo García Márquez o Isabel Allende, pues la mexicana nos trae caracteres como Beatriz, una mujer de gran entereza, Francisco, un niño de corazón noble, Simonopio, que es completamente trascendental, la nana Reja, de lo más especial y todos los vecinos, amigos, antepasados y familia, que conforman un mosaico inolvidable y una telaraña de sentimientos y emociones que recordaré toda la vida.

"La relación entre el bebé, la nana y las abejas forma como un triángulo, es una magia que ellos comparten, está muy arraigada en la naturaleza. En el interés de la naturaleza por conservar la vida y que continúe el ciclo de vida, cada quien en diferente momento, pero los tres forman un gran equipo para que la vida se logre", afirmó Segovia.

El murmullo de las abejas no tiene pérdida. A lo largo de sus páginas, aprendemos a valorar esa importancia que se halla tras nuestra sangre, nuestro origen, nuestras raíces, que heredamos con ese amor por nuestra cultura, nuestras tradiciones, que forman parte de nuestra vida y que elaboran nuestro sentido de pertenencia, ese saber de dónde venimos, pues no importa dónde estés, sino quién eres. Segovia nos explica que la vida no espera a nadie y que la muerte no avisa su llegada, así que es hora de dejar de ahogar lo que sentimos.

Me quedo con la enseñanza de que “la vida a veces nos susurra al oído, al corazón o a la tripa” y que tampoco da garantías. Simonopio nos enseña a enfrentar esa condición de vida y a encontrar nuestro murmullo y hacerle caso. En definitiva, este libro es una joya.


lunes, 25 de junio de 2018

Umami, Laia Jufresa.

lunes, junio 25, 2018 1
Umami, Laia Jufresa.

El sabor umami es el quinto que perciben nuestras papilas gustativas, de difícil descripción y descubierto a principios del siglo XX en Japón. La mayoría de nosotros no sabemos reconocerlo, pero está presente en alimentos tan comunes como los champiñones, tomates, pescados, queso o salsa de soja. Sin embargó, también es el nombre de la casa más grande del Campanario, donde los personajes de esta novela conviven. En Umami, Laia Jufresa realiza una propuesta literaria original, en la que explora una amplia gama de sensaciones y emociones propias del ser humano, a través de distintas etapas de la vida. Es, sin duda, una obra coral, donde sus personajes se reinventan para hacerse frente a la dureza y la crueldad de la vida.

Así, la novela se divide en cuatro partes, que a su vez se seccionan en cuatro capítulos, narrados por diferentes voces, que cubren desde el 2001 hasta el 2004. En ellos, la autora reflexiona sobre sobre recuperarse del duelo y regresar a la vida, por mucho que cueste. Noelia se murió y la vida sigue. Una vida miserable, si se quiere, pero aún como y cago, dicen los personajes. Yendo hacia atrás, la autora hace una metáfora de ese proceso de dolor, donde se retorna al pasado en busca del que ya no está, mientras se lucha en el presente por sobrevivir.

Las múltiples voces se expresan esperando con sus palabras suplir los vacíos de una ausencia que, de tanto recordar, se vuelve presencia. Umami invita a la reflexión sobre la ausencia en todas sus variedades, en la que Jufresa reproduce un hecho inevitable de la vida desde diferentes perspectivas que construyen un mural de tonalidades.
 
Casi a modo de cuento, Umami brilla con un lenguaje muy cuidado que le da personalidad a los personajes y una prosa elaborada que le dan un plus a la historia, que gira en torno a temas sensibles, que invitan a reflexionar sobre el no estar desde una perspectiva caleidoscópica, donde no se buscan respuestas, sino consuelos. En reversa, Laia Jufresa renueva viejos temas y, bajo una apariencia superflua, matiza con claridad en cada cara lo que la pérdida representa. Así, Umami es un gran rompecabezas que se arma con cada frase suelta,  uniendo cada recuerdo para armar una novela preciosa.

En sí, en su sentido anacrónico, Umami es una metáfora, ya que en el duelo, el pasado y el presente se funden, así como la lengua humana, aderezados con cinismo y humor, mientras que los personajes intentan explorarse a sí mismos y conectar con su mundo sea como sea, resistiendo como pueden los embates de la vida cotidiana. En definitiva, Umami explora la relación entre polos opuestos, entre tragedia y esperanza, muerte y vida, pérdida y consuelo, con caracteres que se burlan de su desgracia para curar la miseria. Con un sabor parecido al umami, por momentos dulce, otros salados y a veces ácido, Jufresa juega con la versatilidad e inestabilidad de las emociones para construir una novela donde la nostalgia y la tristeza se refugian en la risa para vivir en plenitud. Es preciosa.