Mariana lee

martes, 20 de febrero de 2018

Lo que no tiene nombre, Piedad Bonnett.

martes, febrero 20, 2018 0
Lo que no tiene nombre, Piedad Bonnett.

Vivan esos libros que nos destrozan.

Hablar de enfermedades mentales es un tema muy complicado
, más aún si se vive en carne propia. En Lo que no tiene nombre, Bonnett habla de la esquizofrenia una enfermedad que acabó con su hijo Daniel-

Alcanza con las palabras los lugares más extremos de la existencia, pues habla de la vida y el suicidio de su hijo con todo el dolor del mundo. Curiosamente, es un libro maravilloso con el que he sufrido muchísimo. Busca respuestas, se hace preguntas y sigue cuidando a su hijo más allá de la muerte. Está claro que todo suicidio contrae culpas, recuerdos, amor y la conciencia de haberlo ayudado, en conjunto con la certeza de una enfermedad que acabó con su hijo, haciendo de su experiencia una cuestión colectiva, ya que nos habla de la fragilidad de cualquier vida, pues todos engañamos y somos engañados con una estabilidad que a veces flaquea.
En sus letras, inmortaliza a Daniel, que vivirá para siempre. Sus preguntas sin respuestas llevan a una gra pregunta que el lector debe averiguar. Su testimonio demoledor es el reflejo de uno de los dolores más grandes de la vida, que se incrementa cuando es tu hijo quien lo sufre. Es un libro precioso, pero también está lleno de tristeza, como la vida misma. Nombra lo innombrable y argumenta que “el pensamiento no se calla”, demostrando que la literatura llega más allá de lo que la vida calla, con su herida abierta, que nos incorpora a su familia.

Con una prosa trise, honesta e impresionante, Bonnett hace el recuento de los acontecimientos que llevaron a que su hijo Danielse suicidara, invitando al lector a su casa, a su familia y sobretodo a su alma, comprobando que “el dolor del alma se siente primero en el cuerpo”. Lo que no tiene nombre es el desahogo de la escritora madre, que hace a su hijo eternamente vivo en su recuerdo y en la memoria del que lo lea.

¿Se pudo haber evitado? No lo sé y no me atrevo a juzgar. Lo cierto es que es un libro fuerte, que te deja sin aliento y con un montón de sentimientos encotrados. Incluye frases secas, crudas, que te dejan entre la espada y la pared. Por momentos, me recordaba a Paula, sobretodo porque incluye fragmentos que llevan el mismo dolor. ¨Yo he vuelto a parirte, con el mismo dolor, para que vivas un poco más, para que no desaparezcas de la memoria. Y lo he hecho con palabras, porque ellas, que son móviles, que hablan siempre de manera distinta, no petrifican, no hacen las veces de tumba. Son la poca sangre que puedo darte, que puedo darme¨, agrega Piedad, demostrando la crudeza de un libro como este.

No es un consuelo, sólo una descripción real y poética de una belleza culpable e irrenunciable. En definitiva, un libro fuerte, que cala hondo en el alma y que, a través de las palabras, hace de Daniel un alma eterna y que nos hace cuestionarnos si “nos duele más el mundo sin Daniel o Daniel sin el mundo”

viernes, 16 de febrero de 2018

La puta de Babilonia, Fernando Vallejo.

viernes, febrero 16, 2018 0
La puta de Babilonia, Fernando Vallejo.

Colombia, bonita Colombia.

En el panorama de la literatura latinoamericana actual, Vallejo sobresale sin duda alguna. Después de La virgen de los Sicarios, uno de los mejores libros que leí en el 2016, me propuse seguirle de cerca los pasos, así que al ver que había escrito un ensayo sobre la iglesia católica y que Saramago lo había leído y disfrutado, no dudé en hacerme con él.

Antes de comenzar, me parece importante rescatar que no es un libro sencillo, se mete con tres religiones importantes de frente, con un sentido bien irónico y con el propósito fundamental de criticarlas y hacerlas leña. Yo, que soy católica, que creo en Dios, que rezo y que intento practicar en la mayor medida de lo posible mi religión, no he visto nada alarmante dentro de la novela. Si bien queda claro que el escritor se define como ateo, lo que hace es presentar hechos reales, ocurridos, con testimonios y pruebas que demuestran cómo sucedieron las cosas. Así que sí, dejando de lado que no es un libro apto para ciegos en cuanto a temas de religión, continuemos.

El colombiano nos presenta, a lo largo de 300 y pico páginas, un ensayo sustentado en bases académicas sobre la historia de la iglesia. Toma como título a una de las alegorías bíblicas con las que los albigenses denominaban a la Iglesia Católica Romana a raíz del enfrentamiento con el Papa Inocencio III que ordenó que fueran masacrados, junto a todos los habitantes de Beziers, la ciudad donde se refugiaban y que está registrado dentro del Nuevo Testamento, en los capítulos 17 y 18 del Apocalípsis.

Vallejo critica de frente a las tres religiones a las que denomina como “los tres fanatismos semíticos”: cristianismo, judaísmo e Islam, atacando  sobretodo a los seguidores de esta última por “por albergar en su seno a fundamentalistas que no dudan en asesinar a todos aquellos contrarios a sus creencias”. Con irreverencia y un lengaje sumamente ácido, Vallejo apoyado en un gran referente teórico y documental, hace un recuento de los grandes errores de la iglesia Católica y sus consecuencias, las torturas y asesinatos en la Inquisición, las cruzadas, las persecuciones a judíos, la colonización española, entre otros, sumado a una gran cantidad de personajes corruptos dentro de la Iglesia, incluyendo a muchos Papas que fueron pedófilos y cuyos hechos serán imborrables a lo largo de la historia, mencionados en libros, recordados en fechas y llenos de nombres.

Critica a ese fanatismo criminal, planteándose la posibilidad de que los países latinoamericanos tomemos en consideración la conveniencia de proscribir el catolicismo por ser el culpable de crímenes, matanzas y torturas terribles. Vallejo ve en las religiones “máquinas de asesinar” que predican una moral que nunca han practicado, paseándose por diversos temas diferentes, controversiales y de los que pocos se atreven a hablar.

Planea la idea de que la iglesia no se formó sobre prejuicios, pero que sí ha ascendido a través de ellos. Forma una cantidad de argumentos increíbles sobre y en contra del Vaticano que hacen replantearnos todo el daño que nos han traído como humanidad. Con una prosa muy sincera, argumenta que la Iglesia es la culpable de las mayores atrocidades del mundo hechas en nombre de Dios, y añade a que están cargados de contradicciones contemporáneas, pues se oponen a cuestiones como tecnología para alimentar a los hambrientos y el aborto como decisión voluntaria.

Así, siendo una persona ácida, analiza textos bíblicos, sobretodo los evangelios y concluye que han sufrido demasiadas correcciones, sustentando que “no hay peor enemigo de la Biblia que la Biblia”, cuestionándose el origen divino de dicho libro. En definitiva, un ensayo delicado, donde cierra diciendo que “No hay razón para que estos fanatismos monstruosos… perduren un día más. Ha llegado la hora de decirles basta”. Añadiéndole temas como la sobrepoblación mundial, el sexo, la pobreza y los problemas mundiales, Vallejo construye un libro ameno y provocador, apto únicamente para mentes abiertas.

jueves, 15 de febrero de 2018

Reto de lectura #1: Libro de un autor asiático: Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro.

jueves, febrero 15, 2018 1
Reto de lectura #1: Libro de un autor asiático: Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro.
Nunca me abandones se centra en el internado de Hailsham, cuyos estudiantes son como cualquier otro grupo de adolescentes. Practican deporte, van a clase de arte y se relacionan entre ellos. Sin embargo, en su mundo hermético no tienen contacto con el resto del mundo. Kathy, Ruth y Tommy formaron parte de ese lugar, mientras compartían un triángulo amoroso y, años después, Kathy recuerda como ella y sus amigos descubrieron poco a poco la verdad. Así, la novela se arma como una utopía terrible, donde sus personajes no saben realmente qué son, así como que son el oscuro secreto de la salud de una sociedad.

A pinceladas, el escritor deja ver un mundo distópico, que se recupera de la guerra y que ha descubierto la cura del cáncer. A través de Kathy, Ishiguro va dejando hilos sueltos, formulando preguntas en la mente del lector, que permiten llegar a una conclusión hilada mediante la vida de la protagonista, entre sus miedos y dudas, que le permite mostrar ese mundo que, poco a poco y casi sin darnos cuenta, construye y que da pie a hablar de la clonación de humanos.


A partir de allí, Kazuo Ishiguro habla de la clonación que “repugna a la razón” pero que se sustenta en la teoría de que no somos autónomos y que siempre estamos supeditados a las necesidades del otro. Parte de la ética para criticar a la humanidad, mediante el proceso de selección de quienes pueden ser clonados y quienes no, reflejando la condición humana que nos lleva a reducirnos en lo que proyectamos y en lo que tenemos. El autor pone la lupa en nuestra capacidad para deshumanizar a través de la distinción entre los clones y humanos, cosificando la vida misma en términos de funcionalidad y utilidad en la sociedad.


El escritor nos hace tomar partido y nos obliga a vivir en la ambigüedad, con una trama llena de dilemas que nos llevan a tomar una postura clara, ¿realmente los clones son una forma de vida?, ¿acaso podemos llamar a esto vida?, ¿es ese el destino de la humanidad? Entre un sinfín de cuestiones, exponiendo sin muchos artificios y con suma crudeza un dilema moral inminente que tenemos que responder. Punto.


Con una prosa elegante, sencilla y sincera, Ishiguro nos lleva a seguir, en silencio, esta historia tan fascinante que maneja una gran carga emotiva. Debo admitir que lloré, mucho, con lo que represena el final de la novela, esa lucha sin esperanza, nuestra realidad ineludible a la muerte. Nunca me abandones concluye en esa imposibilidad de salvación, para cualquiera, con un tono íntimo, triste pero hermoso, en definitiva propio de las grandes obras de la literatura, que engloba tanta humanidad dentro de la aparente ciencia ficción que abruma. Se va a mis favoritos.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Los detectives salvajes, Roberto Bolaño.

miércoles, febrero 14, 2018 0
Los detectives salvajes, Roberto Bolaño.
 

Ay, por dónde empezar.


Las novelas de Bolaño sólo se disfrutan. Para entenderlo, hay que dejarse llevar.  Es por ello que mi recomendación más sincera para todos aquellos que busquen empezar por el autor es: no preocuparse por la velocidad de las cosas y disfrutar de los personajes y el arte que tenemos frente.

Bolaño es uno de los escritores contemporáneos más leídos. Tiene un montón de obras publicadas, que yo he ido leyendo poco a poco y que me han dejado gratamente impresionada. Maneja un estilo muy particular, por lo que entiendo que haya quien lo ame y quien lo deteste. Aún así, creo que ningún lector, por lo menos latinoamericano, del siglo XXI debería morir sin haberlo probado por lo menos una vez.

A pesar de lo anteriormente dicho, no considero que Los detectives salvajes sea la mejor novela para iniciarse con el escritor. La obra se divide en tres partes, cuya primera y tercera son el diario de Juan García, un chico de 17 años estudiante de derecho, una en México DF en el 75 y la otra en Sonora en el 76. Por su parte, la segunda parte se compone de diversos fragmentos recogidos por 52 personajes, que narran 20 años de vivencias de los poetas Arturo Belano y Ulises Lima desde distintas partes del mundo, que llevan a preguntarnos, ¿acaso son el reflejo del escritor y su amigo Mario Paspaquiaro? He ahí la cuestión.

Acompañamos a cada uno de ellos en una loca carrera hacia ningún sitio y Bolaño invita a emocionarnos con sus absurdas vidas y a averiguar los vínculos que los unen, con un cariño implícito que se genera a medida que la lectura avanza, transmitiendo un escepticismo como sólo él sabe hacerlo, pues parece estar todo de cabeza, ya que todo es relativo y discutible. Toma aspectos de la vida cotidiana y los convierte en una pesadilla donde el único fin es sobrevivir, porque todo lo demás o no existe o no importa.

La historia tiene guiños a la realidad chilena y el exilio degrandes intelectuales latinoamericanos. Es así como las indagaciones de Arturo Belano y Ulises Lima, defensores del realismo visceral, emprenden la búsqueda de Cesárea Tinajero, que los lleva a un final dramático, con un doble sentido literario  y político. El escritor se basa en grandes experiencias personales, que quedan evidenciadas en cosas como el parecido entre “Belano” y “Bolaño”, haciendo un anagrama dentro de la novela. Los microrrelatos de la segunda parte complementan a las otra dos, ofreciendo una visión fragmentada y discontinua de los hechos, a través de perspectivas muy distintas y, por ende, contradictorias. Los diversos personajes se convierten en cronistas que se instauran en el mundo novelesco y Bolaño los une con brillantez, permitiendo que se identifiquen según sus culturas, formando un conjunto que incluye una gran  variedad de jergas y coloquios.

Es así como construye una obra que se asemeja increíblemente a la vida real, con un mundo caótico, imprevisible y arbitrario, donde cada día surgen más y peores problemas distintos. Es en ese mundo donde reina la locura donde demuestra que la literatura es una forma de supervivencia y la muerte es lo único certero. 

Con un sentido netamente metaliterario, convierte las teorías en sentidos lúdicos e irónicos, con un lenguaje nuevo y personal que transmite su peculiar visión de la vida y que le sirve para expulsar fantasmas que lleva dentro. Acompañado de un hilo fragmentado, el libro relatado desde ángulos distintos consigue sacudir al lector y hacer que conecte, por sus propios medios, todos los hilos sueltos que Bolaño va dejando a lo largo de la novela.

Bolaño es un as en el suspeso y hace de Los detectives salvajes un libro sugestivo. Sus personajes son detectives y salvajes de maneras distintas, pues buscan el nacimiendo de una nueva literatura, estando al margen de una sociedad que espera su comportamiento correcto. El escritor es un grande de la literatura, la suya, por su parte, es sumamente sofisticada, que hace que el momento de leerlo sea extraordinario.

La novela cierra con una pregunta, que da pie a pensar que la intención del chileno no era otra más que convertir al lector en un detective salvaje capaz de resolver ese acertijo final que deja una ventana abierta, siendo una metáfora recurrente en la novela. Hace que su lector sea participe y cómplice, en una novela donde el eje central son las narraciones de otros que nunca estuvieron en la búsqueda, donde los personajes y el autor parecen unirse en un mismo ser.


En definitiva, una novela distinta, complicada, que no es la mejor para comenzar por el autor, pero que sin duda, vale la pena leer alguna vez en nuestras largas vidas. Una obra que se compone de fragmentos que bien pudieran ser novelas enteras y donde el escritor nos convierte en testigos presenciales de todo lo ocurrido.

lunes, 12 de febrero de 2018

El llano en llamas, Juan Rulfo.

lunes, febrero 12, 2018 0
El llano en llamas, Juan Rulfo.

 
Viva siempre el siglo XX.

Pedro Páramo es uno de los grandes libros que he tenido la dicha de leer. Juan Rulfo es de esos escritores que escribió poco, pero lo que hizo lo logró con tal grandeza, acierto, belleza y genialidad que se ha convertido en una figura inmortal en las letras latinoamericanas.

El llano en llamas se compone de asesinatos, pueblos desiertos, historias no contadas, familias pobres, vacas, acusaciones, culpas que se heredan, enfermedades, venganzas y traiciones, que dan como resultado un compendio de historias duras contadas a través de 17 relatos que concentran la temática propia del escritor: la Revolución mexicana, las tierras, la marginación social y económica, la violencia en todas sus formas, la religiosidad como búsqueda de respuestas, la guerra cristera,el fracaso de la educación, la tensión provocada por Estados Unidos y la demagogia de los políticos ante toda esta catástrofe mexicana.

Con una prosa sumamente sencilla, que se asemeja a los paisajes de polvo y miseria que van y vienen hacia lo fatídico, Rulfo toca temas sumamente importantes sobre la condición humana y la vida de México para aquel momento, al gran nivel de la tragedia griega. Tomando en cuenta que fue su primera obra, El llano en llamas sentó las bases para lo que luego sería Pedro Páramo, que no es más que una extensión hecha novela de estos cuentos, pues el autor sigue utilizando ese estilo narrativo que lo caracteriza.

Con sus cuentos, logra dar una nueva visión de la miseria de sus personajes en el campo de sus pueblos, que reciben como herencia un montón de polvo infértil, miseria y una violencia que se rebela gracias a la injusticia social. Así, el mexicano narra con profundo sentido poético las acciones desoladores y el estado mental de sus personajes, en un alto grado de intensidad, que genera en el lector hondas y confusas emociones. Transmite una peculiar tensión, pues todo sucede de manera rápida, pero sus consecuencias aparecen de manera lenta.

Los cuentos que conforman este libro se desarrollan en Jalisco desde 1910 hasta comienzos de los 50's, mostrando el lugar y las condiciones en las que creció el escritor, pues esa es la época que lo formó y lo que conoce y lleva dentro. Ese mundo rural, violento y desesperanzado, lleno de soledad, hambre y muerte eran la cotidianidad de Rulfo y el reflejo de un continente pisoteado.  Por ello, se adentra en el mundo interior de los campesinos, utilizando la introspección, los diversos puntos de vista, el monólogo interior y el fluir de la conciencia para hacer constancia de todo esto y que el lector es capaz de percibir a través de una visión trágica, que muestra el lado que todos querían ignorar, con una visión humanista, que muestra el sentido de la existencia, las flaquezas del ser humano y la fuerza que somos capaces de sacar ante la opresión, trascendiendo lo estrictamente social y convirtiendo sus cuentos en obras llenas de un sentido simbólico.


El llano en llamas senta las bases para narrar esas historias de la guerra y la postguerra que tan común se han hecho. Los cuentos de esta colección sirven para explicar diversos movimientos históricos que han tenido lugar a lo largo de los años y que demuestran que la historia es un eterno ciclo, donde la literatura juega un papel preponderante, pues desde sus títulos, el lector anticipa el peso de esos cuentos que nunca acabarán y que seguirán sorprendiendo a futuras generaciones.

Es un libro mestizo, pues a pesar de que todos coinciden en un mismo punto y en una denuncia común, se pasea por diversas vidas y paisajes que lloran y son un personaje más.  Su literatura es directa y siempre lleva consigo un mensaje claro y contundente, pues gracias a su evidencia, las bases sentadas y la peculiaridad de sus textos, se ha convertido en un referente clásico y en una repercusión que nunca pasará en nosotros, los latinoamericanos, ya que le dió al cuento un tono muy contemporáneo, autóctono, que parte de nuestras tragedias más primitivas.

Así, Rulfo presenta las cuestiones más terribles sin una gota de melodrama, todo lo contrario, pues sus personajes son tan violentos porque es el modo en el que han encontrado la manera de sobrevivir en un mundo que se les opone, a modo de resignación y que presentan a un país y a un continente que, pese haber pasado más de sesenta años, parece no haber cambiado demasiado y que sigue haciendo del escritor un referente vigente.

En definitiva, El llano en llamas es una escala de grises, que sintetiza en breves relatos el sentir de un continente. Así, Rulfo muestra un gran talento que, por desgracia, solo quedó marcado en dos grandes obras de la literatura lationoamericana clásica y que sentaron las bases para numerosas historias posteriores. Una obra que demuestra que, luego de una terrible “revolución” solo queda hambre, miseria, pobreza, ganas de venganza y la esperanza de un futuro mejor.