Mariana lee

jueves, 17 de mayo de 2018

Rendición, Ray Loriga.

jueves, mayo 17, 2018 0
Rendición, Ray Loriga.

Tras diez años de guerra, nadie sabe cuál fue el agresor y cuál el agredido. En la comarca, la vida ha continuado marcada por el temor y por la añoranza de lo que un día fueron. Todos los habitantes fueron desalojados del pueblo transparente, de cristal, donde los recuerdos desaparecen, la intimidad no existe y la conciencia despierta para asumir las consecuencias.

Loriga habla de la autoridad y la manipulación colectiva en una parábola de la sociedad actual, expuesta a la mirada y al juicio de todos. Con una voz humilde, reflexiva, con toques de humor, el español construye una fábula estupenda sobre el destierro, la pérdida y el afecto, que nos conduce a un final impactante que aún resuena en mi corazón. Es una novela situada fuera del mundo, en el límite con el fin en la transparencia que el mundo ha adaptado tras las redes sociales, que nos mantienen frente a una pantalla viendo cómo los demás caminan, comen, hacen el amor y lo suben a sus perfiles.

Durante el día entero algo nos observa. Llámelo Dios, llámelo conciencia, llámelo Ray Loriga, pues estamos sujetos a una etapa apocalípticos, cercanos a convertirnos en seres sin sentido, sin memoria y sin futuro. La sencillez con la que maneja Rendición es increíble, pues los diálogos y las frases fluyen, provocando sensaciones directas en el corazón del lector, pues aborda la muerte, la familia, la costumbre, el engaño, el destino, el drama, el desamor, el fastidio y la mierda que se convierte en alimento, en medio de tanto caos.

Es un libro existencialista, una alegoría, una parábola, al mayor estilo de Orwell, Kafka y Saramago, pues la ciudad de cristal es un reflejo de nuestra sociedad expuesta a la mirada ajena y el juicio colectivo, como borregos que caminan al matadero, en una cárcel que todos llevamos dentro y ante la que Julio, el protagonista, se rinde, simbolizando el conformismo como parte esencial de la condición humana, donde no tiene caso rebelarse contra las condiciones de vida que son iguales para todos. Estar a la vista de todos es la gran exposición ante la que estamos dispuestos a enfrentarnos, a exhibirnos ya ser juzgados si salimos de lo establecidos. Rendición trasmite una sensación de vacío, frente a un personaje que lo pierde todo, dentro de una ciudad que lo arrebata. Me dio miedo, me hizo pensar en los que me rodean, en mí y en mi cárcel personal.

“Nunca he sido de irle llorando a la gente con mis problemas porque me supongo que cada uno tiene bastante con lo suyo y que además a nadie le importa realmente lo que le pase a otro que no es él. La gente hace como que le importa mucho lo de los otros pero no me creo que sea verdad, ni aquí dentro, ni en ningún otro sitio. Tampoco creo que les importe a los curas, para ser sincero, ni me parece posible que Dios nos conozca a todos por el nombre”.

Es un libro simbólico, actual, porque pensar en la guerra es pensar en tu país,  en la ausencia, en la asfixia, en la falta de intimidad. En la ciudad de cristal perdemos aquello que nos individualiza, utilizando alegorías hacia toda ideología que deshumaniza a las personas a un número. En definitiva, impactante.

martes, 15 de mayo de 2018

Caer es una forma de volar, Karen Chaceck.

martes, mayo 15, 2018 0
Caer es una forma de volar, Karen Chaceck.

 
Mijael es paralítico del cuello para abajo y un viernes por la noche saltó por su ventana y se mató. Los Gelman, sus padres, buscan respuestas a este hecho fuera de lo común, interrogando a su vecina Nadia, que vive sola y puede comuniarse con los ratones, a Jaques, un economista que puede predecir al futuro y a Ela, una heredera de un expendio de lotería y el gran amor de Mijael que, además, puede mover cosas con la mente.

Caer es una forma de volar abre agujeros en la realidad, por los que se filtra un caudal de fantasía, que se introduce en los elementos más comunes de la realidad. Chacek construye una historia de amor entre dos seres insólitos y nos convierte en testigos de su historia, lo que nos lleva a cuestionarnos ¿Quién lo ayudó a saltar si estaba completamente sólo y no podía levantarse de su silla?, ¿acaso este acto reveló sus cualidades especiales? Quién sabe.

Es como un cuento de hadas para adultos, con un final fatal, dotando de extravagancia a las cosas simples de la vida y la muerte, donde todos los detalles tienen sentido. Conforma un catálogo de personajes tristes, que sobreviven sabiendo que su existencia es insignificante para el mundo y que reflexionan sobre la presión que las expectativas ponen sobre nosotros y lo difícil que es encajar en un lugar.

Karen Chacek es maravillosa y con esta novela nos hace caer, volar y volver a caer, en una marejada de locuras paranormales, sustentadas en el amor y en la familia, que se narran con un lenguaje precioso y poético, que entreteje la vida de todos sus personajes y que nos invita a encontrarnos en sus páginas. En definitiva, una preciosidad de libro, que guarda, entre sus elementos fantásticos, un gran estudio de la realidad.

viernes, 11 de mayo de 2018

Puedo explicarlo todo, Xavier Velasco.

viernes, mayo 11, 2018 0
Puedo explicarlo todo, Xavier Velasco.

 
Viva Xavier.

Xavier Velasco, escorpión con ascendente acuario, hijo único de un virgo y una tauro, alumno problemático, narrador a hurtadillas, íntimo de diversos Cuadrúpedos, creció en la ciudad de México al lado de pacientes y sucesivos afganos. Descubrió a los nueve años el juego de escribir, como quien da con una salida de emergencia; desde entonces lo juega con fruición de tahúr y hasta hoy sigue creyendo que la vida de un narrador vale sólo para ponerla en juego. Me quedan pocos libros suyos por leer, y se ha convertido en uno de mis autores favoritos y con Puedo explicarlo todo se reafirma como una de las voces más fuertes de la literatura latinoamericana del siglo XXI.

De nuevo, hace uso de su prosa mordaz e inteligente para presentarnos una trama que lleva consigo algún personaje que no tiene redención. Esta vez seguimos la historia de Joaquín, que a sus treinta años huye de la justicia y encaja perfectamente en la definición de “lacra social”. En su camino, se encuentra con Dalila, una niña que le hace redefinir su rumbo y que se convierte en su cómplice, permitiéndole al escritor describir cada uno de los personajes que introduce, intercalados con relatos que contienen discursos llenos de auto-prejuicios y que nos llevan a reflexionar, así como al protagonista, sobre nuestros actos y sus consecuencias.

Su uso del lenguaje parece un personaje en sí mismo. Juega con palabras rápidas e inteligentes, que le permiten desarrollar personajes cotidianos, parecidos a nosotros y, curiosamente insalvables, para engancharnos desde la primera página. Sin duda alguna, ambas cosas son su punto fuerte, ya que con esa narrativa tan desenfrenada desarrolla personajes completos, complejos y entrañables, que dan la sensación de conocerlos de toda la vida. Al punto que yo sería feliz con una hija como Dalila y con uno cómplice como Filogonio.
Velasco, además, se burla en nuestras caras de la manera más cínica posible y consigue engañar a más de uno. Ridiculiza a los libros de autoayuda y concluye que sus lectores alaban todo aquello que lee sólo porque está impreso y se considera un libro. Así, casi sin quererlo, escribe mal páginas y páginas y deja a entre ver que no todos son capaces de ver lo malas que son, aunque estén escritas por un autor que te guste, que sea considerado bueno y que está poniendo eso ahí, a propósito, para demostrártelo.

No es un libro sencillo, tampoco es corto. Roza las 800 páginas y tampoco es que pueda leerse de un tirón. Eso que él llama discursos de autoprejuicio ahondan en los demonios que acarrean al lector y provoca que salgan, que te molesten y que te den justo en la conciencia, en la culpa, generando ese inevitable vértigo de la fatalidad. Es, en definitiva, una obra que muestra la maestría literaria que caracteriza a Velasco, pues a lo largo de este libro desarrolla todo poco a poco, sin prisas, de manera desordenada, saltando de un lado para otro, y aún así consigue cerrar con un magistral final, sin dejar cabos sueltos. Así, nos mete dentro de ella, dejando jeroglíficos que resolver y que conducen a un conejo que pone a todo en su sitio. Un libro maravilloso.



miércoles, 9 de mayo de 2018

El maravilloso y trágico arte de morir de amor, Gisela Leal.

miércoles, mayo 09, 2018 0
El maravilloso y trágico arte de morir de amor, Gisela Leal.



Una novela llena de esperanzas, promesas incumplidas, ganas de comerse al mundo y pocos resultados, que giran en torno a la imposibilidad del amor. Gisela Leal realiza un ejercicio de introspección con personajes instalados en mundos ajenos, donde Plutarco, valentina, Nicolás y Balbina sobreviven entre Nueva York, Barcelona, Madrid y Ciudad de México. Cultos y educados, aspirantes a la gran burguesía, viven una serie de desengaños amorosos, existenciales, económicos y familiares, que los dejan estancados, sin esperanzas de recuperarse, siempre corriendo detrás del amor.

Es un experimento posmodernista con el trasfondo de una historia moderna, de locura y de amor, que concluye que amar es un maravilloso y trágico arte. Lo certo es que me ha hervido las entrañas, jugó con todas mis emociones y me hizo pasar de la rabia a la alegría. Esta es una historia de amor en todas sus letras, nada convencional, donde los protagonistas lo pierden todo, para luego recuperarse y volver a caer.

Gisela Leal se presenta como una de las narradoras latinoamericanas más fuertes e innovadoras del siglo XXI, pues presenta historias ordinarias, con un estilo muy particular que les da ese toque que nos saca de la zona de confort que todos tenemos. Demuestra que todavía hay algo que aportar al mundo de la literatura y corrige los errores de su primera novela, que no me gustó tanto como esta y de la que pronto haré una reseña.

La intervención del escritor y de ella misma, el constante derrumbe de la cuarta pared, el cambio de tipografía según los personajes, la novela dentro de la novela, el brutal final, las anotaciones de pie de página y el incluir detalles sobre la cultura pop, hacen de El maravilloso y trágico arte de morir de amor una novela exitosa, donde la autora confiesa sus más hondos temores, mientras se burla de ello y nos lleva a reflexionar sobre la crisis del mundo, en conjunto con la de sus personajes, que nos hacen sentir que quizá no estamos tan solos como creemos.

Su idea es mostrar los diferentes niveles de libertad en la que se hayan sus personajes. Se centra en el respeto a las propias emociones y sentimientos como eje para mantenernos vivos y hacer y sentir cualquier cosa, pues  al no hacerlo, viene la frustración. Implica cómo nos relacionamos, a quién aceptamos o rechazamos y cómo eso está basado en nuestros miedos y frustraciones, así como en nuestra vida trágica o infeliz.

En el día a día, somos responsables de nuestro libre albedrío y sus consecuencias, aún así, pasan cosas ajenas a nuestra voluntad que afectan las circunstancias. Es ese conflicto el que lleva a perder el control sobre la vida, al igual que a frustrarse por lo sobrellevar lo que nos rodea. En El maravilloso y trágico arte de morir de amor, esta es su razón para seguir vivos, pues sin amor, no hay vida, y sin él, ¿para qué vivir?

Se compone de 600 páginas que se leen en un dos por tres y que no se tornan pesadas en ningún momento. La novela es una tragicomedia maravillosa e intimidante que nos hace morir de amor y que nos privilegia con los monólogos de los personajes y la observación de sus tramas sobre la cuadrícula verbal de sus soliloquios. Lleno de dudas existenciales, problemas de plata y las trampas del amor, El maravilloso y trágico arte de morir de amor es una novela magnífica, con grandes referencias a la cultura del siglo XXI que reúne diversos disparates de esa fuerza que mueve al mundo.

lunes, 7 de mayo de 2018

El albergue de las mujeres tristes, Marcela Serrano.

lunes, mayo 07, 2018 0
El albergue de las mujeres tristes, Marcela Serrano.




Floreana Fabres es historiadora y llega a la isla Chiloé, al sur de Chile, para pasar una temporada en un albergue de mujeres, que es un refugio para féminas de todo tipo, que desean sanar el dolor común del desamor de los hombres, que es el punto de encuentro para ellas, mediante una historia narrada a través del médico del pueblo, desde una perspectiva masculina que arrastra sus propias heridas.

Ambivalentes, reprimidos y vacilantes, los hombres sienten miedo frente a la autonomía de las mujeres, en las que crece la insatisfacción, siendo este “el mal femenino” del siglo. Partiendo de esto, Marcela Serrano aborda las relaciones actuales, enfocándose en mujeres que ya no quieren ser esposas perfectas, madres perfectas e, incluso, mamás de sus esposos, pues sus aspiraciones han evolucionado  hasta necesitar una entidad propia y una igualdad necesaria.

Sin embargo, la escritora plantea que una de las consecuencias de este paso es el desamor. El precio de este cambio es la soledad. Al lado de una mujer más segura de sí misma, más fuerte, más independiente, no puede haber un hombre incapaz de asumirlas, siendo este el problema principal de El albergue de las mujeres tristes, donde se debaten entre la insatisfacción, la falta de autoestima y el sentimiento de fracaso.

No es un libro ni sobre mujeres ni para mujeres. Habla del desamor en su estado puro, de quienes huyen de una historia personal dolorosa y que buscan deshacerse de lo negativo para seguir viviendo sin la pesada carga del amor. Así como Floreana y el doctor, que son como el ying y el yang, que entre el ir y venir, sacan a la luz todo lo que les nubla el alma, mediante dolores que atañen a todo el mundo.

Aún así, Serrano resalta muy bien los cánones y límites que las mujeres sufren todavía, cargando con arcaicas obligaciones familiares, cuidando de los otros, con la idea de una familia perfecta, dentro de un mundo laboral masculino, sin la plena libertad de disfrutar del mundo a su manera, evidenciado a través de una serie de personajes eternamente juzgadas por los demás en su constante búsqueda de felicidad y amor.

En definitiva, El albergue de las mujeres tristes es una novela sobre el desamor, la soledad y los miedos que contraen, narrados a través de una voz masculina, que permite afirmar que los sentimientos no saben de género y que, sin duda, pertenecen única y exclusivamente al ser humano.

jueves, 3 de mayo de 2018

La isla bajo el mar, Isabel Allende.

jueves, mayo 03, 2018 2
La isla bajo el mar, Isabel Allende.


Nacida en Santo domingo, Zarité, mejor conocida como Teté, es la hija de una madre africana que nunca conoció y de uno de los marineros blancos que la llevaron a la esclavitud. Entre la brutalidad y el miedo, lela encuentra consuelo en los ritmos tradicionales del tambor y en la alabanza del vudú, sin embargo, cuando al cumplir 9 años es vendida al terrateniente Toulouse Valmorain, su vida comienza a cambiar. Cuando la revolución de Toussant Louverture llega a Saint-Lazare, huyen juntos a Nueva Orleans, donde forja una nueva vida y le permite a Allende trazar la historia de una mujer decidida a encontrar el amor entre la pérdida y forjar una nueva identidad, resurgiendo de las más crueles circunstancias.

Es una novela ágil, bien escrita, que tiene sus bases en una auténtica novela histórica, pues reconstruye la época en la que se desarrolla, con un personaje que se desenvuelve en un ambiente que lo condiciona de un modo tan profundo, que no podría comportarse de igual manera en otra época. Allende crea un personaje que vive el horror de la esclavitud en el Caribe francés, dentro del poder absoluto de un humano sobre el otro, que condiciona la evolución humana de  todos los personajes, cuyas vidas se ven marcadas por sus vicisitudes personales y los acontecimientos históricos que son su telón de fondo.

La isla bajo el mar es una novela coral del siglo XVIII, que comienza con la revolución francesa y que termina en 1810, proponiendo a un personaje que no se resigna ante su destino. Es una historia de sufrimiento, de azar, pero sobretodo de libertad, dentro de un relaje sentimental e intimista, que se logra dentro del valor de su cultura, por lo general tan ignorada o despreciada, que le sirve para reivindicarse y resurgir a través de ella.

“Ha venido a mostrarme una historia de sobrevivencia, de resistencia, de obsesión con la libertad, de pasión, de maternidad, de todos los temas que me interesan, de todos los temas que me encanta tocar. He tenido muchos personajes femeninos fuertes que vencen obstáculos en mis novelas, unas históricas y otras no, pero nadie con tantas limitaciones como Zarité, sin educación, esclava, violada, le pasó de todo, africana, trasplantada a una colonia espantosa que fue Haití. Nunca había tenido a nadie con tantos obstáculos”, afirmó Allende en entrevista con Vivian Lavín.

Dentro de un mosaico de personajes, destacan las mujeres, que sobresalen como personajes fuertes, luchadores y valientes, que enfrentan los prejuicios ante una sociedad que las condena a la esclavitud. Zarité es la principal representante de ese dolor experimentado en todas las maneras posibles, pues a través de ella descubrimos todas las humillaciones, crueldades y ofensas que podían ejecutar los amos sobre los esclavos, desde una perspectiva femenina, que subyuga, desde diferentes características de su personalidad y cultura, al opresor.

Isabel Allende mezcla la primera y la tercera persona, para mostrar al personaje desde su visión y a partir de la generalidad que da pie a la reflexión de todo lo ocurrido. Así, con un lenguaje sencillo, típico de la escritora, La isla bajo el mar utiliza sucesos verdaderos como telón de fondo para sus novelas, recreando el proceso de independencia de Haití, conjugado con la atmósfera misteriosa propia de los personajes, entre ceremonias, vudú, hechizos y curanderas, que se forman para incluir lo real maravilloso dentro de la novela, que se presenta a través de personajes como Henry y el mito de Mackandal, que sirve para afianzar , así como las numerosas escenas que componen el libro, lo fundamental del elemento dentro de la cultura latinoamericana.

“No se explica la revolución haitiana ni la sobrevivencia del pueblo haitiano hoy sin esa real maravillosa, sin la espiritualidad ¿Te has fijado que cuando se trata de otros se llama magia, pero cuando se trata de nosotros se llama religión? Pero es la misma cosa. Son creencias. Y las creencias nuestras no son más valiosas ni más verdaderas que las del vecino, son todas igual, tienen la misma racionalidad”, aseguró Allende.

El vudú es una religión que liga al hombre a un lugar, como si fuera una isla que  estaría “bajo el mar”, donde todos los espíritus de Guinea vivían y todas las energías de la naturaleza y del ser humano están más cercanas. En la novela se presenta, además, como un acto social, mediante el cual los esclavos disfrutan de fiestas y reafirman sus creencias mediante ritos, que surgen a través de figuras como Mackandal que se presenta como un artífice de esperanza y libertad para los esclavos.

En una isla bajo el mar Zarité, así como los volcanes, surge desde abajo, empujando hacia la superficie, a través de constantes rebeliones que son capaces de construir un mundo de libertad, gracias a su autodeterminación. En definitiva, una novela impresionante, imprescindible e increíble, que tienen que leer y que es un abanico abierto de interpretaciones, dentro de un mundo de oprimidos y opresores, que podría surgir como una metáfora de la realidad. Tienen que leerla.

martes, 1 de mayo de 2018

Abril Rojo, Santiago Roncagliolo.

martes, mayo 01, 2018 0
Abril Rojo, Santiago Roncagliolo.

He dicho más de una vez que estoy leyendo poco a poco todos los libros ganadores del Premio Alfaguara y esta vez es el turno de Abril Rojo, que combina el relato policial con la historia de Perú.

Por momentos, se me parece a Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosa. Roncagliolo introduce al fiscal Félix Chalcatana, que se ve envuelto en una investigación que aborda el primer asesinato de una serie de crímenes, dentro de un Perú amenazado por la guerrilla y la milicia propia de una dictadura, donde nuestro protagonista se dirige hacia lo que fue Sendero Luminoso y la figura de Fujimori a lo largo de abril del 2000. Así, con tonos de thriller, Chalcatana va perdiendo la poca inocencia que le quedaba al toparse con los horrores que hay dentro de su país, sosteniendo conversaciones con testigos que, curiosamente, mueren tras haber hablado con él.

El peruano despliega su capacidad para intercalar la sorpresa que hay tras una novela de misterio con pasajes históricos sumamente duros, las tradiciones centenarias que se practican, los rencores sociales, la burocracia dictatorial, la violencia propia y el nuevo turismo de la localidad, logrando que nuestro protagonista se arme como un Frankenstein compuesto de muertos que le facilitan información y que representan estratos sociales, permitiéndole reflexionar sobre las heridas abiertas que deja la violencia sobre los pueblos.

Se basa en el último año de mandado de Fujimori que creó leyes para desmantelar al grupo subversivo del Sendero Luminoso, donde el escritor nos muestra las dramáticas consecuencias de las políticas de pacificación y de las personas que utilizaron su poder para vengar cuestiones personales. Abril rojo es otra de esas nuevas novelas latinoamericanas que destacan la violencia contemporánea desde un punto de vista alejado de lo ideológico, colocando al hombre en un ambiente que lo incita a ser violento, entre aspectos macabros, alucinantes y demenciales como el terrorismo y las dictaduras.

De esta manera, consigue hacer que su relato siga una línea progresiva, en la que Chalcatana avanza de la ingenuidad hasta la inteligencia ante los crímenes que analiza. Combina el folklore y la mítica violencia casi ancestral, para desdeñar los problemas de Perú mediante la figura del fiscal, que gracias a su inocencia cae en las garras del poder, aunque luego logra zafarse de ello justificando la fuerza represiva. Construye un esquema policial, que nos abruma con la sangre que derrama a medida que evoluciona y que cierra con un final idóneo.

Abril rojo es una novela recomendable, aunque no es mi favorita entre las ganadoras. Quizá para algunos puede resultar demasiado descriptiva en cuanto a la violencia y a la sangre, pero a mí esto me gusta bastante. Roncagliolo demuestra que sabe cómo trascender fronteras a través de una prosa limpia, ágil, que mantiene la tensión hasta el final y que le permite construir personajes y ambientes redondos. Una novela que conjuga elementos sociales, históricos y culturales propias de su país, que se unen para establecer una crítica implícita dentro del thriller.