Doce cuentos peregrinos, Gabriel García Márquez, Reseña.

Cuando tenía unos 11-12 años, solo leía cosas que estaban de moda, nunca me preocupé por ir más allá de lo poco que veía en librerías. Leí Crepúsculo, Los juegos del hambre y casi todas las sagas juveniles del momento.  Lo cierto es que un buen día, mi abuelo, un aficionado a la lectura, me dijo que me dejara de tonterías (con otras palabras un tanto más explícitas), que ya era hora de leer otro tipo de cosas. En su momento me molesté muchísimo, pensé que el quería que yo leyera esas enciclopedias grandotas y muy gordas que aún conserva en su biblioteca. Sin embargo, y contrario a lo que yo imaginé, me regaló la edición que todavía conservo de 12 cuentos peregrinos, libro que, por cierto, cambió mi vida para siempre.

Con él, dejé de lado a la niña y comencé a encaminarme a lo que quiero hoy en día. Con él,  nació mi inclinación y mi amor por la literatura. Ese precioso me abrió las puertas de la gran literatura y me llevó a decantarme por las letras, ya que recuerdo haber salido corriendo a llamar a mi abuelo para contarle que yo quería ser tan inteligente como “ese señor” que había escrito “tal libro”, que escribía “notas de prensa” y esos “cuentos tan bonitos” y su respuesta fue “estudia letras, eso te ayudará". 



Desde el prólogo, 12 cuentos peregrinos es una belleza, dentro de sus pasos, aborda dos puntos fundamentales: el primero es que confiesa que estuvo años trabajando en ésta recopilación, que para él fue un constante un tomar y dejar, hasta que por fin logró terminar los cuentos que tuvo en mente durante años, cosa que me gusta bastante, ya que demuestra que hasta los grandes tienen sus dudas y que lo bueno tarda en llegar.  A veces me frustro muchísimo cuando las cosas no me salen a la primera, pero recuerdo el tiempo que hubo tras una obra tan excelsa como esa y se me pasa. Por su parte, en el segundo punto habla de que se dio cuenta de que si estaba mucho tiempo sin escribir, luego le costaba más agarrar el hilo, por lo que se propuso escribir una nota de prensa a la semana para “mantener el brazo caliente”, cosa que hago desde el día que terminé 12 cuentos peregrinos y me propuse estudiar letras, con el fin de alcanzar grandes éxitos. A diario trato de escribir aunque sea unas líneas, analizar oraciones y no me voy a leer sin haber leído aunque sea un artículo.

Como pueden ver, para mí éste libro es valioso desde su prólogo, porque en él encontré un hábito que me hace ser quién soy 5 años después y que me lleva hacia donde quiero llegar. Sin duda,  no volveré a recibir jamás un regalo tan significativo como éste, porque nunca un libro me ha cambiado tanto como 12 cuentos peregrinos. 

En esta antología, encontramos 12 cuentos (como bien dice el título) que tienen en común el hecho de que dentro de ellos se reflejan las vivencias de latinoamericanos como inmigrantes en Europa (de ahí el peregrino). Mis favoritos fueron “El rastro de tu sangre en la nieve” y “Solo vine a hablar por teléfono”. Aquí les va un resumen de cada uno de ellos, acompañado de mi opinión.


  • Buen viaje, señor presidente: Un ex-presidente viaja a Ginebra por un dolor insoportable. Cuando el médico lo evalúa, le da dos opciones: someterse a una difícil operación o morir en poco tiempo. Tras mucho meditarlo mientras transita las calles de Ginebra, el personaje conoce a Homero, un empleado de hospital que se declara su fan y que lo lleva a reflexionar acerca de su complicada situación. Aquí se expone un concepto interesante acerca del oportunismo que se halla en la naturaleza humana y que no siempre implica maldad, a través de un hombre que ayuda a otro a salir del pozo en el que está metido. Aunque no es de mi favoritos, es una belleza y no tengo nada malo que decir acerca de él.
  

  • La santa: Margarito Duarte debe desenterrar a su esposa y a su hija. Al abrir la tumba de su esposa, encuentra sus cenizas, como sucede normalmente, sin embargo, al abrir la tumba de su hija, la encuentra intacta, como si estuviera dormida, sin ningún rastro de deterioro, así que decide emprender un viaje a Roma para demostrarle al Padre el milagro que ha sucedido con su hija. A partir de allí, ocurrirán un sinfín de impedimentos que hacen que no pueda cumplir su noble misión.
La impotencia de Margarito es casi palpable a través de las páginas. Además, Gabo lo cuenta a través de un narrador testigo, que coloca al personaje principal en otro nivel, lo realza bastante, concluyendo que él es más santo que la muerta. 


  • El avión de la bella durmiente: El protagonista (que yo creo que es Gabo) se encuentra en un aeropuerto cuando ve pasar a la mujer más hermosa que ha visto en toda su vida. Casualmente, luego les toca compartir asiento y él no puede estar más feliz. Sin embargo, su alegría se evaporará cuando se dé cuenta de que su compañera pretende pasar todo el vuelo durmiendo.
Este cuento me recuerda, ahora, claro está, a Memorias de mis putas tristes, porque ambas chicas comparten esa acción de dormir y ambos protagonistas se enamoran de una bella durmiente, lejana y anhelada.
Gabo toma un hecho de lo más cotidiano y normal y lo convierte en algo único y trascendental en la vida de sus protagonistas, de una manera como solo él sabe hacerlo, convirtiendo algo que aparentemente no tiene importancia en un suceso hermoso y memorable.



  • Me alquilo para soñar: Un narrador testigo nos cuenta la historia de Frau Frida, una señora que se gana la vida soñando el futuro de la gente. Poco a poco, a través de los años, fue ascendiendo en la escala social y, aunque nuestro narrador se niega a creer que ella de verdad puede soñar el futuro e interpretarlo, no duda en seguir la visión que Frau Frida ha tenido y abandona su ciudad.
Aquí se mezcla la relación del autor y sus personajes con la imaginación y la realidad donde se argumenta el amor y la magia que envuelven a Frau Frida, así como su poder para predecir o adivinar ciertos sucesos que desencadenan acciones un tanto alocadas. 


  • Sólo vine a hablar por teléfono: María de la Cruz vuelve de visitar a unos familiares que viven en Zaragoza en un auto alquilado, sin embargo, cuando este se daña, se queda varada en medio de la nada. Gracias a un conductor, consigue llegar a un edificio en el que todas las mujeres visten igual, donde pide el teléfono para avisarle a su marido lo ocurrido, a lo que este responde que la esperará en Barcelona para regresarse. Al poco tiempo, ella se da cuenta de que está en un manicomio y es tratada como una loca. Además, su esposo cree que ella lo ha dejado y no es hasta cuatro años después que consigue volver a hablar con él y él le dice que está loca.
En éste cuento Gabo deja suelta la pregunta de quién está realmente loco, si María o la sociedad entera. La tristeza final de ella es sumamente intensa y el autor te hace sufrir como si fueras tú quien te encontraras dentro de cuatro frías paredes de un manicomio, pidiendo siempre una llamada telefónica.


  • Espantos de agosto: En este corto cuento, se nos narra la historia de de la familia del narrador (que no se sabe quién es) que fue invitada Miguel Otero Silva a pasar el día en su castillo. Allí, se les cuenta una espantosa leyenda sobre el lugar, que nuestro protagonista no puede sacar de su cabeza durante toda la noche.
A pesar de que es un cuento que puede dar un poco de miedo,no es del todo una historia terrorífica. Sin duda, lo que mas me ha gustado es el final, abierto y escalofriante. 


  • María dos Prazeres: María, una anciana que vive en Barcelona y que fue prostituta en su juventud, tiene un sueño que interpreta como que morirá antes de la próxima navidad, así que decide organizar su funeral, elegir donde será enterrada y entrena a su perro Noi para que cada domingo vaya a llorarla a su tumba. Sin embargo, poco tiempo después, descubre que su destino es otro y que quizá su muerte no esté tan cerca como ella lo cree.
En esta historia, el autor se pasea por Barcelona, describe sus calles, sus plazas, sus sitios pintorescos y su gente, además de que nos habla de aprovechar y disfrutar la vida al máximo, en vez de quedarnos a la espera de la muerte e irnos con el vacío de no haber aprovechado al máximo nuestros días.


  • Diecisiete ingleses envenenados: La señora Prudencia llega a Nápoles con el sueño de confesarse ante el papa. Como el cónsul que esperaba nunca llega, decide ir a un hotel, donde  entabla una interesante conversación con un cura acerca de los problemas y las costumbres italianas.
La suerte y la fe son los condimentos que le dan el sabor a esta historia, pues un detalle importante es que 17 ingleses fueron envenenados en el mismo lugar donde ella estaba. Pero... ¿por qué no le sucedió a ella? Cuestión de fe ¿o de suerte?


  • Tramontana: Una reflexión acerca de la “tramontana” que, según, es un viento que puede llegar a enloquecer a la gente hasta el punto de morir. Surge de una anécdota que nace hasta en convertirse en algo realmente grande.



  • El verano feliz de la señora Forbes:  Dos hermanos sufren la estricta dictadura de su institutriz, la señora Forbes, a quien odian y deciden envenenar colocándole sustancias peligrosas en su copa de vino. Lo mejor de todo este cuento es el misterio que rodea a la rígida personalidad de la señora Forbes. Aquí Márquez nos lleva a cuestionarnos porqué todos somos como somos, concluyendo que nos formamos de un sinfín de cosas que solo conocemos nosotros.  

  • La luz es como el agua: Otro cuento cortito que gira entorno a unos hermanos que le piden un barco a sus padres. Para conseguirlo, se portan bien y hacen todo lo que ellos le piden, sin embargo, la extrema imaginación de los hermanos a la hora de pensar mares de luz dentro de su casa desemboca en la fatalidad.
Sin duda alguna, una historia bastante intensa, llena de inocencia y que te transporta a esos años llenos de imaginación y nobleza propios de la infancia, que a veces desencadenaban en finales fatales.


  • Y por último, mi favorito, como una reina del drama que soy, el plato fuerte del libro,  El rastro de tu sangre en la nieve: Nena Daconte y Billy Sánchez emprenden su luna de miel. Él le regala unas rosas en señal de felicitación y, con ellas, ella se corta el dedo y no puede dejar de sangrar durante todo el viaje en coche de Madrid a París. Puede parecer sencillo, pero no lo es. Tanto así, que me ha hecho llorar hasta mas no poder.  

Me recuerda bastante a La bella y la bestia de Disney, sobretodo por esa lucidez, serenidad y valentía que comparten ambas protagonistas.



Ni hablar del estilo narrativo de Gabo, a veces tan coloquial, otras tan formal, pero siempre con esa esencia única y ligera que tanto lo caracteriza. De cada uno de éstos cuentos podrían salir novelas enteras y, sin embargo, los resume en pocas página y los aborda de una manera impresionante. Aunado a esto, en sus páginas podemos encontrarnos y sentirnos afines con los personajes y lo que les sucede, pues el autor nos lleva a entrar en sus zapatos y vivir en carne propia lo que en sus cuentos nos narra, a veces sintiéndonos temblorosos del miedo y otras sin poder parar de llorar, encontrándonos en los sentimientos que el narrador nos describe, lo que hace de Doce cuentos peregrinos una obra hermosa, fabulosa e increíble.

En definitiva, doce cuentos, doce historias peregrinas ambientadas en Europa que siempre conducen a un desenlace que acaba en una moraleja divina. Uno de mis libros favoritos que hoy he querido compartir con ustedes. Doce historias memorables, ordenadas cronológicamente en un libro maravilloso que no pueden dejar de leer.


 

3 comentarios:

  1. maravillosa entrada! me gusta como formas la entrada, la presentacion y tus saludos. maravilloso! saludosbuhos.

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  2. Gracias por tu opinion hermano, de ti me ayude hacer mi trabajo de español suerte.

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  3. gracias por tu ayuda, me ayudaste a hacer mi trabajo

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