La maravillosa vida breve de Óscar Wao, Junot Díaz. - Mariana lee

viernes, 2 de junio de 2017

La maravillosa vida breve de Óscar Wao, Junot Díaz.

 

No sé por donde empezar.

El mejor libro del año. No hay duda de ello. Cuando un libro me gusta tanto, no sé por dónde empezar y es lo que sucede al hacer la reseña de La maravillosa vida breve. Supongo que debo comenzar diciendo que es absurdamente genial, de lo mejor que he leído en mi vida y que por nada del mundo pueden dejar pasar un libro como éste. Junot Díaz posee la capacidad de vestir a la tragedia con comedia, cosa que he intentado aplicar a mi vida, porque La maravillosa vida breve de Óscar Wao no es tan maravillosa ni tan breve, pero me ha enseñado que a aplicar esa de reír pa' no llorar. Además, está unida a la carnalidad que lo empapa a todo dentro de la vida caribeña, y casi todos sus personajes están obsesionados con el sexo y son bien desgraciados, pero a diferencia de otras novelas, como por ejemplo Jude el oscuro y todas las que siguen esa línea, no es para nada pesimista y se vuelve bastante llevadera.

Aunque el protagonista es Óscar, un nerd dominicano que vive en Nueva Jersey, la novela recorre tres largas generaciones de una familia perseguida desde su tierra natal, República Dominicana, hasta los Estados Unidos por un fukú, una maldición implacable y casi perpetua, que tienen desde que uno de sus antepasados se tropezó con el dictador Trujillo, cuyo régimen sádico y demoníaco es bien descrito en la novela, y que lo condenó de por vida, a el y a su familia, a una vida llena de maltrato, humillación, abandono, violencia, pobreza, infidelidad, soledad, engaños y mucho dolor. Lo paradójico es que, a pesar de todo el sufrimiento, mientras estás leyendo no puedes contener la risa, exceptuando un par de pasajes donde es imposible hacerlo, con un desparpajo brutal y muchísimas referencias frikis a cómics, series de televisión y juegos de rol, ligado con un estilo que mezcla el español estándar con el dominicano, y muchísimas expresiones en Spanglish que le dan al texto un lenguaje muy coloquial, especial y fresco, que agilizan el ritmo de la novela.

Usa una mezcla entre varias lenguas que se contaminan entre sí, alternando momentos de una gran prosa poética, con otros llenos de frases cortasl, coloquiales y vulgares, manteniendo un ritmo rápido y constante durante las 300 páginas que componen al libro. Con éste libro, Junot Díaz hace un mestizaje entre la cultura caribeña y la norteamericana de los inmigrantes que habitan en la gran potencia.

El tema de la inmigración es bastante complicado por todo lo que implica: la dificultad de rompercon el pasado, y a su vez, la imposibilidad de despegarse de un país que les recuerda al subdesarrollo, lleno de violencia y machismo, es una relación complicado. Y es que en Estados Unidos, en donde viven entre “iguales” no dejan de seguir con un mal a cuestas, que se les pega al cuerpo y al alma, son conscientes de que en Santo Domingo, donde se esconden los orígenes y la marca inicial, sigue estando ese mal que los persigue, y los personajes que Díaz construye buscan una explicación de todos los males que arrastran de esa isla lejana y exótica tierra de los antepasados.

Oscar, el protagonista, es un lector obsesivo, que habla con una propiedad increíble, pero es por ello mismo que es marginado, nadie sabe qué hacer con un chico tímido, que quiere ser escritor y que considera que el lenguaje es una herramienta con muchas posibilidades que desea explorar. Se vuelve un nerd, un ridículo para su entorno, porque alguien que es capaz de utilizar una palabra de la jerga americana dentro de un entorno que no lo comprende, es evidentemente rechazado. El mestizaje se da tanto con las razas como con el lenguaje, el hace una mezcla entre dos idiomas para crear uno nuevo, la versatilidad es asombrosa, con una prosa chispeante y rítmica que me ha enamorado.
Su maldición se debe, para la creencia popoular, a la madición de Fukú, que viene de la expresión inglesa “fuck you”, que viene a significar jódete. El origen de sus males viene desde fuera del individuo o la familia, a modo de karma o de un destino que se apodera de ellos y los arruina. Para su explicación, los hombres quedan exentos de la responsabilidad y toda la culpa la tiene el fukú y contra eso no hay nada que se pueda hacer, un fatalismo total; así como en la mitología, donde los dioses marcaban a los individuos con castigos caprichosos, por sus malas conductas y desobediencia a la divinidad, como consecuencia a una falta hacia ellos, en este caso un político, y además dictador, que se convierte en el dueño y señor de sus súbditos.

Es evidente que todo esto tiene lugar dentro de una cultura donde hay una fe y un respeto muy grande hacia lo mágico y sobrenatural, en la cultura norteamericana no hay espacio para lo que no tenga lógica o razón, pero en la caribeña, todos estos argumentos tienen vigencia, porque además,la mayoría del pueblo Latinoamericano es católico, que piden y esperan buena suerte desde sus superiores, entremezclandose con la cultura del Caribe, que les da respuesta y explicaciones mágicas a todo. Podría abordar ésto más a profundidad, pero caería en la zona de spoilers y una novela como ésta no se lo merece, sin embargo, si ya has leído éste libro y sabes a lo que me refiero y te gustaría charlar acerca de ello, no dudes en escribirme, porque me muero de ganas por hacerlo.

Otro punto está en que ésta novela el antihéroe completamente toma el protagonismo, y se convierten en héroes. Óscar no responde para nada al prototipo de hombre ganador, es la antítesis del macho latino dominante. Él es incapaz de comunicarse con el mundo que lo rodea, es un raro, un nerd, un ridículo, que solo es comprendido por el amigo de su hermana, llamado Yunior y que comparte el mismo gusto por la escritura que nuestro protagonista, sin embargo, lo abandona, y Óscar solo encuentra refugio en sus libros, en sus cómics, a fin de cuentas s un muchacho libre, pero encuentra su liberación en Santo Domingo, cuando se enamora de Ibón, a quien le entrega su vida, y prefiere morir a vivir sin ella.
Él es un personaje demasiado complejo, acepta sus limitaciones e intenta vivir en una familia donde las mujeres son las que mandan reclamando un espacio propio para desarrollar sus aficiones. Normalmente, los protagonistas transmiten ternura, deseo de emularlos, deseo de conocerlos:inspiran admiración e intensión. Pero Óscar es diferente, reclama atención y exige respeto, pero no mueve al lector hacia lugares concretos. SU muerte es lo único que lo enaltece, es allí cuando el protagonista crece, sabe que está listo para dejar éste mundo. Y es ahí, en esa muerte heroica cuando deja atrás su condición de antihéroe.
La violencia en el aspecto político, en la dictadura abusiva de Trujillo, mediante esa creencia de que él era amo y señor de todo y de todos. Tanto así, que luego de su desaparición física, su legado sigue, queda la costumbre, porque nuestro protagonista queda acabado a manos de una prolongación de la fuerza que éste capitán tuvo. También vemos la violencia en la sociedad, un apartado más pequeño, y en los colegios, donde el protagonista es una víctima constante de los abusos sucedidos allí.
Ahora, mi punto favorito, el machismo. La desgracia de la mayoría de las mujeres de este libro tienen que ver con hombres que ejercen su voluntad sobre ellas, porque son los que “mandan”, y luego son abandonadas. Y me llama la atención que Óscar no se adapte para nada a éste punto, porque en la familia Cabral son las mujeres las que dan miedo, las que son rebeldes, bravas, agresivas. Su madre, Beli, ha huido de un hmbre y toda su energía ha estado encauzada con rabia y dolor, que va en contra del mito machista, tan arraigado en latinoamerica: las mujeres de la familia Cabra son eficientes, pero no cariñosa,son duras,no miman. Es una visión completa hacia el prototipo de las mujeres latinoamericanas y rescata su esencia a la perfección, ellas sostienen al entramado familiar y las que tienen la fortaleza para enfrentarse a los obstáculos de la vida, defendiendo con uñas y dientes a su familia, al mejor estilo de Úrsula Iguarán,que pelea con sus hijos, pero con un agregado: es inmigrante y está siempre fuera de lugar.
Y es que la inmigración es uno de los temas más arraigados y que nos hace reflexionar muchísimo. El temor a la pérdida de una identidad y la necesidad de comenzar una vida nueva es un esfuerzo mayor que se le suma a esta historia. Beli tiene dos trabajos y necesita salir adelante en un medio extraño y queda arruinada en el intento, desde muy joven, la sombra de la tragedia familiar y el horror van tras ella; pues desde que fue abusada de pequeña es absorbida porla rabia, y su propia condición de mujer golpeada, que huye, o que lo intenta mejor dicho, y que no lo logra, las cicatrices no se borran,a pesar de buscar otros horizontes.
El libro se divide en un montón de capítulos que varían de narrador, se compon de novelas cortas llenas de un sentido del humor bastante gráfico. Sin duda, tiene muchos elementos autobiográficos dentro de sí, es notable, y me ha encantado. Es un estilo muy fresco, que creo que si no se le da la atención necesaria, opaca al drama y lo hace pasar por debajo de la mesa, a pesar de que hay pasajes bastante duros, con mucha gracia oral.

Para ir cerrando, me gustaría decir que el punto fuerte de ésta obra recae, casi evidentemente, en Óscar, en la obstinación de un corazón que sólo quería amar y encontrar la felicidad. La desesperación lo llevó por lugares equivocados, pero cuando eres un inmigrante dominicano, feo, gordo, friki, nerd y demasiado inteligente para que te comprendan ¿realmente hay un lugar para ti? La vida es dura, sí, pero más para unos que para otros. A veces la felicidad se pierde, se esconde entre las grietas de la violencia, la discriminación y el rechazo. A algunos les toca luchar, como el héroe que combate contra el dragón, para alcanzar esos pequeños instantes de felicidad, deseando que su suerte cambie. Me he identificado mucho con él, es ese lado de nosotros que se angustia antes de dormir y que siente miedo, que está solo y que quiere que las cosas cambien, pero que también sueña y apuesta aunque sabe que va a perder. Su torpeza y colección de fracasos sentimentales nos traen a flote un montón de experiencias a todos los que nos hacemos con su maravillosa y breve vida, esos momentos en el que eres un extraño fuera de lugar “ “A la vista, Óscar simplemente parecía cansado, ni más alto ni más gordo, solo la piel bajo sus ojos, inflamada por años de callada desesperación, había cambiado. Por dentro, habitaba en un mundo de dolor. Veía flashes negros ante los ojos. Se veía a sí mismo caer por el aire. Sabía en lo que se estaba convirtiendo. Se estaba transformando en la peor clase de ser humano del planeta: un nerdote amargado y viejo. Se veía en el Game Room, escogiendo miniaturas el resto de su vida. No quería ese futuro, pero no veía cómo evitarlo, no sabía cómo salir de él.”
En definitiva, un libro que me encanta y que me ha costado muchísimo reseñar. Estoy al borde de las lágrimas y ya no sé ni qué mas decir. Espero que les haya gustado y les pido de corazón que no dejen de leer a Junot Díaz con ésta maravillosa novela, que va directo a mi top de favoritos de éste año.

 “Así es la vida. Toda la felicidad de la que te rodeas, te la barre como si nada. Si me preguntan, diría que no creo que las maldiciones existan. Pienso que solo existe la vida. Y eso basta.”

1 comentario:

  1. Hola, no te creerás que es un libro que tengo hace tiempo esperando su turno para ser leído, ya sabes esos eternos pendientes que por una u otra causa los vamos dejando atrás. Ha sido leer tu reseña y ponerme a buscarlo, presiento que me va a gustar.

    Un saludo.

    ResponderEliminar