Creo que me quiero casar
con Borges.

Borges es de mis
escritores favoritos y más influyentes, sin duda alguna era un
hombre con un talento y una capacidad envidiable, me intimida
bastante osar y atreverme a hablar de él porque creo que ni de
chiste llego a una mínima parte de su nivel, es una persona a la que
admiro muchísimo y que me produce un cierto miedo a la hora de
expresarme acerca de él, sin embargo es un reto personal que merecía
ser cumplido, que tenía desde hace mucho tiempo y que no podía
seguir dejando pasar.

Borges
es un innovador en todos los sentidos, desde que regresó de Europa
en 1921 (de seguro esta fecha está mal, pero creo recordar que fue
en ese año), tomó como rumbo levantar una literatura que no pasaba
de ser un instrumento insuficiente, escribió de todo: poemas,
manifiestos, ensayos y artículos, pero a partir de Ficciones logró
su propósito, pues se ubicó en los tres campos sobre los que operó:
la temática, el lenguaje y la combinatoria. Comenzó entre 1922 y
1926 y tomó vuelo entre 1935 y 1950 (su época de mayor auge, al
principio escribió, luego publicó).

Los relatos contenidos en Ficciones (en ambas series) son múltiples y variados y comparten una infinidad de interpretaciones dentro de su amplia intertextualidad con la filosofía, los mitos y la innumerable cantidad de contenidos que podemos encontrar y rescatar en cada uno de ellos, es por eso que resumir a Borges y sus cuentos en tan pocas líneas se me hace sumamente difícil y lo mejor, evidentemente, es leerlo y apartir de la experiencia propia realizar un análisis más concreto, sin embargo, presentar una pequeña síntesis de los cuentos que más me han gustado me parece lo más apropiado para no dejar a medias mi reseña y para cumplir del todo y por completo con mi propósito de tratar de resumir de la manera más simple y sencilla la obra de Borges, no me voy a alargar mucho en el análisis y el argumento detallado de cada uno de ellos, pues como ya dije, tienen múltiples interpretaciones y para eso está el libro, aún así trataré de hablar de la manera más sintentizada posible de mi análisis (recalco el mi) acerca de los cuentos que mencionaré a continuación.

Asímismo, en el metafísico relato "La loteria en Babilonia", podemos encontrar que La Compañía, con sus sugerentes y variables juegos con castigos y premios no es más que eso que llamamos destino y sus incomprensibles azares, otorgados misteriosamente a sus criaturas, esa mística Compañía que ha existido, probablemente, desde siempre, hace y deshace días de suerte y adversos, es el Creador que teje y desteje los hilos del destino de los hombres que habitamos la tierra, Borges es el único que puede escribir algo semejante en pocos párrafos, haciendo que la máquina construya diversas y divinas imaginaciones para el deleite de la inteligencia y ese hábito del leer e intentar comprender.

No puedo dejar pasar "La biblioteca de Babel" (pilar fundamental para mí) en el que Jorge ensaya mediante imágenes fantásticas y lugares imposibles un mundo infinto en forma de bibliotca perenne, donde el eterno retorno y su premisa son el centro del relato, las combinaciones de todos los alfabetos en todos los idiomas posibles plasmadas en libros es lo que Borges plantea, diciendo que de ser así, tendríamos entonces, esa biblioteca imaginada por él, sin embargo el tiempo es infinito, no tuvo comienzo ni tendrá final, aún así, las combinaciones de esas letras, aunque siderales, tienen un límite, entonces dirán ¿cómo puede, entonces, ser infinita la Biblioteca si en algún punto ya no habrán más libros? sencillo, "El eterno retorno" , el tiempo circular que es infinito y con un número de átomos que componen al universo en desmesurados infinitos, y el número de permutaciones posibles de estos átomos se repiten una y otra vez; es decir,de nuevo viviremos toda nuestra vida, desde el más pequeño detalle, hasta el fin de las posibilidades y de nuevo, una y otra vez:
"...no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos pueden inconcebiblemente cesar, lo cual es absurdo. Quienes la imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden)..."
A pesar de que podría seguir nombrando y analizando relatos, termino rescatando "Tema del traidor y del héroe" cuento en el que hace una fuerte, contundente y profunda crítica al pensamiento occidental que ha planteado por los siglos de los siglos que el hombre es o bueno o malo, o héroe o traidor, o victima o victimario, dividiendo la realidad siempre en dos opuestos, si somos héroes no podemos ser traidores, sin embargo, Borges indica todo lo contrario y a través de Kilpatrick, el protagonista, nos demuestra como el ser humano es al mismo tiempo héroe, traidor, bueno, malo, víctima y acosador.
Hay quien opina que la obra de Borges, además de complicada, es excesivamente fría y desposeída de toda emoción y eso último es sumamente subjetivo, si bien es cierto que el estilo narrativo puede resultar bastante frío, sin emoción, ésto solo se debe a que él se limita a sugerir lo que el lector debe sentir, levemente, casi sin quererlo, y ésto depende de la capacidad empática de quien lo lee, que solo si logra adentrarse en la lectura y mezclarse con las palabras, compensando la falta de emoción e invirtiendo la suya propia para disfrutar del todo al escritor, será capaz de sentir del todo Ficciones, tal vez ésto solo sea cuestión de gustos, pero de manera particular, he logrado comprender y sentir del todo la cantidad de temas diversos que Borges se atrevió a compactar en Ficciones.

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