El General en su laberinto, Gabriel García Márquez.

martes, febrero 21, 2017 Mariana Teresa Garcia Escobar 1 Comments

Ay, Bolívar.

Me he cansado de decir lo mucho que me gusta Gabo. Y sé que puede parecer contradictorio que a veces diga que latinoamérica vive bajo su sombra, pero no puedo negar que sus libros me gustan y que él fue un genio y que en cuanto a literatura se refiere, tiene un nivel altísimo difícil de superar.

Tengo una debilidad por los libros que agarran a personajes históricos y los muestran desde una perspectiva distinta; Gabo era tan fan como yo de hacer ésto, y en El generan en su laberinto toma a la reconocida figura de Bolívar y lo muestra como nunca antes: débil y sin ser ese héroe histórico que liberó a cinco naciones latinoamericanas y que, por el contrario, está enfermo y exahusto.

La novela histórica es sin duda uno de mis géneros favoritos y con El general en su laberinto, García Márquez escribe una de las novelas más características de éste género y obra maestra dentro de él, ya que, como de costumbre, mediante la polémica figura de Bolívar, aborda la realidad latinoamericana y sus problemáticas, enmarcada dentro del contexto del boom del sglo XX que aportaba diferentes perspectivas de la historia.

Nos situamos en los últimos siete – ocho meses de vida del libertador, y nos relata el último viaje que realiza, comenzando en Bogotá y terminando en Santa Marta, sobretodo en el río Magdalena, a lo largo del año 1830, apoyándose en el pasado para recordar la vida del protagonista, citando nombres y lugares que corresponden a la realidad del continente: Mompox, Caracas... Sucre, Urdaneta, Iturbide y pare usted de contar; caracterizando de un modo particular la reconocida figura de Bolívar, a través de textos como la Carta de Jamaica, y construye otros textos a partir de estos, constituyendo un espacio múltiple en el que se cruzan e interactúan distintas fuentes.

Los hechos y las acciones se enmarcan dentro de la vida cotidiana de Bolívar, dejando de lado su grandeza como héroe y prócer y presentado como un hombre al que le agradaba jugar cartas, bailar, las peleas de gallo, las mujeres, las guayabas, entre una infinidad de relatos más, que le dan valor a las acciones que se han considerado como íntimas y propias de “el General” y que le atribuyen una dimensión más humana y menos mítica, rompiendo con la figura tradicional y heróica del personaje, mostrándolo casi reyando en el patetismo y la locura, “físicamente enfermo y mentalmente exahusto”, explorando el laberinto dentro del que está el prócer a través de la narración de sus recuerdos.

Los aspectos físicos y morales abordados en detalle, sirven para presentar a un personaje de carne y hueso, y mediante ésta característica se muestra la especifidad de la sociedad latinoamericana, donde la alusión a realidades históricas da mayor veracidad a la novela, que se convierte en un medio de captación y expresión de la realidad histórica y social.

El General en su laberinto es un “bálsamo para la cultura latinoamericana” y un reto hacia la región para que se enfrente a sus problemas, haciendo incapié en la caída del liertador más que en el sufrimient del héroe independentista. Su gloria está designada por el incumplimiento del sueño del General, que se refiere a la unidad del subsontinente, pues recordemos que el renuncia a todos sus cargos en la Nueva Granada (Colombia) y sale de Bogotá en rumbo al caribe, con un exilio voluntario, donde termina por morir, lo que nos lleva a preguntarnos (o por lo menos a mi) ¿cuál es la causa de su decepción? ¿quiénes son los agentes históricos de su derrota?

Pone en evidencia lo que en la historia permanece oscuro y sin relevancia; las causas produndas que sellaron el ocaso del poder del primer presidente del país y presentan a un Bolívar que la historia describe como enfermo, pero que nunca se expone como derruido, decepcionado y derrotado, ya que aquí vemos a un General que aparece como una personalidad desdoblada (Quijote) con polos opuestos entre el libertador y el tirano, a través de un narrador omnisciente, con un lenguaje coloquial que evoca a la voz de la conciencia, que constituyen un tiempo circular y que esbozan las memorias del personaje.

Es el preámbulo a su muerte ¿adónde irá? ¿cuál será su destino final? Y lleva al lector a conmoverse por el general, pues se muestra una decrepitud en contraposición a la gloria pasada, puesto que la historia se ha encargado de mostralo como a un ídolo, sin tomar en cuenta lo demás, y nos identifica con el héroe en desgracia, llevandonos a la protección de él ante su “incierto e injusto destino”.

La caída del libertador expresa una debacle del proceso de la revolución emancipadora ante la modernidad, que comienza a padecer una enfermedad crónica, que lleva a la exclusión y a la falta de energía necesaria para la construcción de los estados independientes, como camino para lograr la unidad latinoamericana que tanto necesitamos y con la que Bolívar siempre soñó.

Es un ciclo vital y un viuaje hacia el interior de sí mismo, donde se origina su verdadera identidad, y García Márquez recrea el sueño del libertador de tener una latinoamérica unida como una sola nación (la Gran Colombia) y ahonda en los peligros que tenía dicha unidad, a través de la muerte, pues la historia queda asimilada a la de un moribundo, pasando del nacimiento a la agonía en forma de lamento, llamando a quién lo lee a asumir la responsabilidad de cubrir la tarea que él proclama desde su tumba.

Al hablar de laberinto, nos referimos a la dinámica en la que están inmersas las naciones luego del proceso de independencia y a la mente del personaje, pues cada una se encierra en su laberinto sin salida de la ruptura de la unidad y debilidad ante el mundo, sin querer dejar el poder, con la incertudumbre de qué pasará con todo lo que ha hecho luego de su muerte, sin ser capaz de abandonar el cargo. Por su parte, cuando se refiere a él como General, hace una reivindicación que emerge de la ficción, y nos invita a superar las diferencias que nos salvarán a todos de una nueva sumisión que traía el imperio explotador (EEUU y la modernización) y presenta la conciencia de el General presente en la América Latina contemporánea, dando a entender que su sueño incumplido es el desafío del presente.

Presenta ese estigma constante y la eterna pregunta ¿qué somos? ¿para dónde vamos y de dónde venimos?, dando a entender, una vez más, que la identidad latinoamericana ha sido construida y ambientada en una atmósfera que busa resaltar la diversidad del paisaje, su gente y sus creencias, pues Bolívar viaja por pueblos exóticos y recuerda las fiestas que se hacían en su nombre, deduciendo que el General es como los pueblos que visita: diverso y mezclado, y que simboliza a América Latina, hija de la mezcla; planteando como proyectamos el futuro a través de nuestra identidad.

En definitiva, una novela que engloba temas interesantes como la identidad, el pasado, lo que debemos hacer, la unión y pare usted de contar, a través de la figura de el General Bolívar, que en su lecho de muerte y mediante sus memorias, invita al lector a cumplir su propósito y sueño, en pro de su bienestar, manifestado a través de una figura que encarna el sentir del continente, que aunque han pasado un montón de años, sigue palpitando fuerte.
 

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Gabriel García Márquez es un autor que me gusta mucho pero del que aún me falta mucho por leer. He leído 'El coronel no tiene quien le escriba', 'Crónica de una muerte anunciada' y 'Noticia de un secuestro'. Y tengo por leer, en la estantería, 'Del amor y otros demonios', 'Cien años de soledad' y este del que nos hablas hoy.
    No conozco mucho la historia de Bolívar y creo que sería una manera interesante de acercarme a su figura. He leído tu reseña por encima porque quiero saber lo mínimo del libro, pero cuando lo lea volveré a leerla más detalladamente.
    Un beso

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