María, Jorge Isaacs, Reseña. - Mariana lee

domingo, 11 de diciembre de 2016

María, Jorge Isaacs, Reseña.


 
Vivan esos libros que heredamos de nuestros abuelos.

Advierto que ésta reseña es un poco (bastante) larga, hay muchísimos puntos que analizar y no quiero dejar ninguno por fuera, no soy una experta ni nada por el estilo, pero me parece importante abordar ciertos puntos interesantes de la novela que no se ven a simple vista, para que puedan aventurarse en la lectura de María de manera completa, con un previo análisis de lo que se van a encontrar en una novela tan compleja como ésta. Trataré de no dar spoilers, pero se trata de uno de mis libros favoritos, y se me va a hacer bastante complicado abordar tantos puntos sin dar pistas de la novela, trataré de hacerlo, pero no prometo nada.
De igual forma, si no disfrutas de las entradas largas, estás en todo tu derecho de abandonar ésta entrada, mi objetivo es simplemente ayudar y hacer una introducción lo más completa posible acerca de la obra, pero si tú solo quieres saber lo básico, el análisis no te va a cohibir de eso, con leer el argumento tienes y vas súper bien, aclarado esto, vamos con la reseña.

Llevaba años tras la pista de éste libro, y el pasado mes de agosto mi abuelo me regaló su ejemplar de María, escrita por Jorge Isaacs.
Me gusta bastante el movimiento del romanticismo y ya saben lo mucho que adoro el drama, sin embargo, no había leído una obra romántica latinoamericana y qué mejor que empezar por María, escrita por un colombiano, lo cierto es que me ha encantado, y de seguro estará entre mis favoritos de éste año.

Considero que, como todos los clásicos, es uno de esos libros que no puedes dejar de leer por nada del mundo, Isaacs es un genio y María es una obra impresionante e imprescindible que por nada del mundo puedes dejar pasar, no hay excusa para ello, se considera el clásico romanticista latinoamericano más importante y no hay duda de ello, es una auténtica obra perteneciente al romanticismo latinoamericano, que se desarrolla en la geografía colombiana y que maneja un argumento sumamente interesante que hay que leer por lo menos una vez en la vida.
En ningún otro libro hay dos almas más unidas que las de Efraim y María, entre ellos existe una completa relación e interacción entre dos campesinos separados por el destino, ambos se idealizan, se aman, se ponen por las nubes, se equilibran, están hechos el uno para el otro y me es difícil explicar tal interacción con palabras, más aún admiro a Isaacs que a través de las páginas de María ha escrito una historia central y cinco complementarias que nos describen diferentes historias de amor con implícitas relaciones entre sí, me resulta increíble el ingenio del autor para realizar tal hecho, no es nada sencillo hacer lo que él ha hecho, combinando, además,  la realidad histórica de Colombia en el siglo XIX, durante el proceso de esclavitud y el latifundio, sin duda alguna, lo que más me maravilla de ésta historia es la habilidad del escritor, es por ello que los invito a hondar en la escritura latinoamericana que ha producido obras increíbles y que no es tomada en cuenta por muchos que optan por irse de lleno a literaturas extranjeras y no se dan cuenta del ingenio, el talento y el arte que rodea a los escritores latinoamericanos.

María combina la forma y el contenido del Romanticismo con toques de Realismo, utilizando técnicas como el uso de augurios para sugerir un posible final combinado con la tragedia, la intersección de reflexiones axiomáticas acerca de situaciones concretas, guardando una estrecha relación con lo universal, comparando a los protagonistas con algún elemento de la naturaleza en el cual se mueven, describiendo de manera poética una naturaleza generalmente exótica, bella y grandiosa,  en conjunto del concepto del amor manejado como una fuerza todopoderosa, que se siente hacia una sola persona, a la vez de abordar la imposibilidad de consumar ese amor, debido a la terminación trágica de ese idilio, utilizando el sentimentalismo del pesar prolongado y la melancolía, usando símbolos combinados con lo sobrenatural, empleando lo vago e impreciso, relacionándolo con los personajes y algunos lugares dentro de la acción, exaltando el catolicismo y reflejando los estados de ánimo del narrador en la naturaleza que lo rodea.

La trama se centra principalmente en María y Efraín, primos criados como hermanos que, tras una serie de sucesos, se enamoran, desdichadamente él debe partir a Londres para estudiar y ella debe quedarse en la hacienda El Paraíso, a su historia se le suman una infinidad de personajes como Carlos, Tránsito, Braulio, Emigdio, Salomé, Nay, Tiburcio y Sinar, que forman entre sí historias de amor paralelas a la de María y Efraín que se complementan de una manera curiosa que trataré de abordar lo mejor posible conforme avance la reseña.
Creo que con saber eso está bien, no hay más detalles acerca del argumento que sean estrictamente necesarios, sin embargo, como ya dije, es tu decisión leer o no el análisis más detallado.

Isaacs maneja un estilo musical cargado de una fuerza expresiva increíble, combinado con un estilo pictórico, lleno de descripciones vivaz y naturales, cuando se habla de María opta por un estilo poético, y acomoda el contenido según en color local, e inclusive el narrador utiliza un lenguaje coloquial e inclusive jocoso, que depende de la clase social de personaje, se nota el esfuerzo de Isaacs por producir diálogos coloquiales cuando hablamos de ciertos grupos sociales y étnicos y al utilizar un lenguaje formal y académico cuando se trata de un personaje de clase alta.
Por ello, al hablar de Isaacs lo defino como un genio, es increíble el uso que hace de la palabra y no solo eso, sino también la facilidad que tiene para hacerlo, en conjunto con la habilidad que tiene para plasmar el trasfondo histórico que rodea a la obra, incluyendo la historia del esclavo, intentando plasmar una imagen global del latifundio-esclavista, con la imagen esclavo-amo que se genera a lo largo de la obra. Con toda la razón del mundo es considerado uno de los clásicos latinoamericanos más influyentes e importantes de la historia de la literatura, no sólo por su trama, típica del romanticismo, llena de la exaltación del yo, con presencia de elementos autobiográficos, utilizando la idealización del ambiente natural y claro, teniendo el idilio como elemento estructurante dentro de la acción, sino también por su calidad narrativa, única e insuperable, a un nivel inimaginable que transporta al lector al lugar que el escritor describe, y nos lleva a lo largo de una aventura cargada de sentimientos fuertes, apoyados y sustentados en un estilo narrativo impecable, que hacen de María una obra memorable y de Jorge Isaacs uno de los mejores escritores latinoamericanos que se conocen dentro de la literatura universal.

Desde las primeras páginas podemos percatar como el romance frustrado de nuestros personajes está narrado desde un ahora que nos ofrece perspectivas, que no puede comunicar un sentido exacto de su existencia, y es esto lo que lanza al protagonista a una búsqueda hacia el pasado, condenada siempre al fracaso,  en la que espera encontrar a su amor perdido o abandonado, siempre con una hostilidad presente que, en este caso, motiva a Efraín al sondeo en la circunstancia de su lejana adolescencia, edad asociada con el primer amor, recreando la totalidad de ese mundo “paradisíaco” que el indetenible tiempo ha dejado atrás.

La nostalgia parece actuar como base ética, llevando al narrador a establecer un abismo entre un pasado mejor y un presente sin sentido, con un marcado tono de idealización que desde las primeras páginas caracteriza las descripciones de la “heroína”, de la naturaleza que obedece a los impulsos emotivos de los campesinos enamorados, ya del mundo social donde se da el idilio, como consecuencia necesaria de una ruptura entre el pasado y el presente, donde el héroe impotente no hace más que mirar atrás, rebobinando su evolución, construyendo una evocación cargada de nostalgia que hace del pasado un modelo ideal. Éste elemento no sólo afecta a los personajes, sino que toma fuerza en la estructuración misma del relato, pues los paralelos que existen entre Efraín-María y Tránsito-Braulio establecen la forma en cómo se realiza el proceso de ampliación, con la incidencia de los otros romances (Nay, Carlos, Emigdio-Salomé) que contribuyen a resaltar las facetas del proceso nostálgico.

Es así como nos damos cuenta de que María, al fin y al cabo, nos permite afirmar que la historia que se plantea en sus páginas, recoge y tipifica la historia de la realidad que hay entre ellos, cuyas raíces se encuentran por completo en la historia colombiana del siglo XIX , ya que, el efecto que produce una tal búsqueda del pasado, es solo la contraposición desde el punto de vista literario de la nostalgia que atravesó el sector de la clase latifundista-esclavista a mediados del año 1850 que la familia de Isaacs atravesó con intensidad. Este conflicto, tal y como está en la novela, visto desde la decadencia, solo se puede resolver evocando un mundo nostálgico, que paulatinamente fue quedando atrás.

El acontecimiento del progresivo enamoramiento y la fatal frustración final del romance de los protagonistas, determina la estructura de María, y la obra nos narra otros cinco desarrollos que comparten el ser historias de amor, en cada una de ellas, podemos determinar dos factores repetitivos que son el núcleo humano y un sector específico dentro de las clases narradas. Se forma una estructura conformada por la red de relaciones que se establece entre las historias de amor y, por ende, entre los diferentes núcleos humanos y sectores del mundo narrado que se sintetizan en ella, conformando dos grupos, los que sufren un desarrollo negativo, que parten de la felicidad y avanzan hacia la frustración y los que sobrevienen un desarrollo positivo, que van de la separación de la unión al reencuentro y la felicidad.

Cada uno de estos grupos tiene una trama que se desarrolla a lo largo de la novela, en permanente contrapunto con la trama central del otro grupo, de tal manera que se corresponden unos con otros, constituyendo lo que se conoce como el núcleo narrativo, que conducen a dos subtramas que se narran de manera concentrada y que complementan lo que se establece dentro del núcleo, llamados refuerzos estructurales, organizando así los acontecimientos que se narran en María, llegando a la conclusión de que detrás de las dos historias de amor, hay una confrontación implícita de los destinos de dos sectores socioeconómicos dentro de la narración, dando a entender así que el sector cuya base es la gran propiedad y la fuerza de trabajo esclavo genera un amor frustrado, mientras que el mundo de la pequeña propiedad rural lleva a un romance logrado.

Podemos decir que la historia de María y Efraín es la historia de dos adolescentes sometidos a un destino que les juega en contra y que los lleva por caminos distintos, que ellos no pueden prever, teniendo como consecuencia la imposible plenitud de su amor, donde la imposibilidad recae en las dificultades impuestas por lo socialmente aceptado.
En la medida en que el orden social tradicional se rompe en la obra, ambos adquieren una concreción que los convierte en personajes reales e individuales, que a medida que avanza la obra toman un rol completamente diferente al que adoptaron en un principio, él, por su parte, más individualista y ella menos sumisa, rompiendo la imagen que socialmente le corresponde, llevando esto  a que la pareja encarne y represente ese medio social en su totalidad y de manera insuperable.

Por último, me gustaría hablar del carácter profundamente sentimental de la novela, se ha afirmado, inclusive, que Isaacs está más interesado en presentar un estado mental que en desarrollar una trama y no puedo estar más de acuerdo, es completamente así, la novela se desarrolla sobre tres sentimientos fundamentales: pasión, melancolía y nostalgia, estableciendo, por ende, una estrecha relación entre los sentimientos y los elementos estructurales de la novela, refiriéndonos a la pasión amorosa como la base de esas escenas que definen la relación de María  y Efraín, la melancolía  dentro de los eventos que conforman la trama y la nostalgia como el mundo idílico en el que se mueven los personajes.

En definitiva , una novela compleja que me encanta, sé que se me quedan cosas por fuera, pero recomiendo leer el ensayo de McGrady y el prólogo Gustavo Mejía dentro de la edición de la Biblioteca Ayacucho para profundizar en el análisis. No me queda más que decir, sólo puedo seguir recomendándoles a Isaacs y su novela María, que sin duda será una de mis favoritas de éste año y para toda la vida. Una novela difícil pero no imposible, muy provechosa y de la que pueden salir unos análisis interesantes. Si me animo, puedo intentar hacer una entrada donde toque punto por punto el análisis más detallado de la novela, pero no quería alargarme más, si quieren verlo pueden dejármelo en un comentario y ¡muchas gracias por leer!





4 comentarios:

  1. Hola! No lo conocía y de momento no creo que lo lea porque tengo demasiados pendientes pero no lo descarto.
    Besos!

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  2. No conocía esta historia, pero me ha llamado mucho la atención lo que has contado y, aunque no suelo leer muchos clásicos, me lo llevo apuntado que me ha picado la curiosidad *-*
    Por cierto, ¿yo no te seguía? Tu blog me suena muchísimo, y estoy segura de que lo hacía... En fin, en todo caso ya te sigo, de nuevo o no xD ¡¡Felicidades por los 800 seguidores!! ;)
    ¡Besos!

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  3. Hola Mariana, un gusto leer tus sustanciosas reseñas... suelo no extenderme al hablar de X novela porque a muchos no gusta leer tal contenido y generalmente cuando son novelas que me han GUSTADO TANTO no hago reseñas por lo mismo, de este libro hable de pasada en mi blog y sin duda es de mis favoritos! en la secundaria nos lo dieron a leer pero solo unos capítulos y a mi me engancharon tal que me lo lei completo y disfrute cada palabra de el mismo. Muy puntual el que se considere como la obra del romanticismo latinoamericano pues ciertamente lo es, hace poco lei a Víctor Hugo quien es referencia inmediata al romanticismo y si bien ame enardecidamente su trabajo sigo pensando que Maria tiene algo mas que lo hace especial, tal vez sea el color local que le da Isaacs y el que se sienta tan cercano -pues retrata la vida en el campo- con la que estoy muy familiarizada pero bueno. Sus personajes fueron un plus, y no soy de amar las historias cargadas de amor pero este es la excepción, esta maravillosamente desarrollado y hace cada escena memorable... sentí cada situación en el fondo de mi pecho y el final pos conmueve y hace tragar hondo hasta al mas insensible de todos. Gracias por tan completa reseña... BESOS y nos leemos pronto

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  4. A mi me gustan las reseñas largas que permiten desarrollar cada parte del libro. Cierto es que en este caso no es de mi estilo, pero he disfrutado mucho leyéndote
    Besos

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