El libro fue publicado en el año 1999 (el año que nací, el destino) por Stephen Chbosky en colaboración con Alfaguara (al español) y por Pocket Books en inglés, más tarde (mucho más tarde) en el año 2012 fue adaptada a la pantalla grande por Summit Entertainment y la compañía productora Mr. Mudd en el año 2012.
Este libro llegó a mis oídos cuando tenía once años y no tenía ni idea de que era sentirse infinito, sin embargo, dos años luego, cuando ya tenía trece llegó en el momento adecuado para arreglarme la vida y ""darme motivos para seguir adelante", aún sigue dándomelos y aunque sea un libro que "esté de moda", para mi tiene un valor sentimental que no me lo quita nadie, ni siquiera una estúpida moda (porque estoy clara como el agua de que cada vez que hablo de este tesorito piensan que es una moda más).
La historia se centra en Charlie: un joven de unos 16 años peculiar que nos narra el libro a través de las cartas que le escribe a un remitente anónimo,
Charlie, el personaje principal no
tiene amigos, le gusta leer y ve los aspectos comunes de una vida
adolescente de una manera diferente, pero todo tiene un porqué,
Michael el único amigo que tenía en la secundaría acaba de
suicidarse, la muerte de su tía cuando era sólo un niño y otros
momentos traumáticos hacen que Charlie sea como es.
En lo particular este libro se ha
convertido en mi himno, en mi paño de lágrimas porque me identifico
mucho con quién es Charlie y como su vida cambió al conocer a dos
seres tan maravillosos como Sam y Patrick, “mi historia” se
parece mucho a la de Charlie exceptuando algunos traumas que “tengo
la dicha de no compartir”, al igual que el, tengo una Sam y un
Patrick en mi vida que no cambiaría por nada.

Así como he tenido la mala suerte de ser invisible, he aprendido que tiene sus ventajas, al igual que sentirme infinita, aceptar el amor que creemos merecer es quizás una de mis filosofías de vida, así que siempre estaré agradecida con Stephen por hacer de este libro tan especial mi favorito.
No podía dejar pasar esta reseña sin tomar en cuenta (a fondo) el amor, como ya el libro lo dice: aceptamos el amor que creemos merecer, he tenido la oportunidad de comprobar esta frase en carne y hueso, y puedo decir que buscamos el amor en lo que nos reflejamos y en lo que esperamos ser, así que aceptamos el amor que creemos merecer.
Las ventajas de Ser Invisible es un
libro que habla de muchos temas tabús como el sexo,la violencia, el
acoso, el abuso y la homosexualidad, es decir, en crudo, un libro
crudo que no te habla de forma subjetiva sino que te da cachetadas
sobre cómo es la vida, y es lo que me gusta, que no te habla de
arenas y flechas o de pruebas y laberintos si no de la vida, lo
enfermizo, lo feo y lo que algunos intentan ocultar.

No puedo hablar de este libro porque
el ya habla solo, me despido por hoy diciendo que me siento infinita
y que le debo mucho a mi Sam por sacarme de la miseria y enseñarme
que ser invisible tiene sus ventajas, que creo aceptar el amor que
creo merecer y que disfruto esto porque está pasando.
PD: Dejaré de escribir porque estoy
llorando.
Gracias, mi Sam, que aunque
no sabes que eres tú, y que aunque no leas esto, te debo la vida.
Y tú alimentas al lector con lo que escribes, te amo amiga!
ResponderEliminarGracias amiga, espero que hayas disfrutado de los errores de esta reseña, pero también del mensaje, que sigue muy vigente. Te amo mucho más.
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