El amor dura tres años, Frédéric Beigbeder. - Mariana lee

jueves, 6 de julio de 2017

El amor dura tres años, Frédéric Beigbeder.

 

Me encantan esos libros que relatan la visión particular del autor sobre el amor.

El amor sólo dura tres años. Así lo asegura Beigbeder, y dice que luego las relaciones de pareja se colocan en los planos del tedio y la monotonía. El amor dura tres años es una exquisita novela del publicista Frédéric Beigbeder en la que hace un profundo, provocador, salvaje, sincero e indiscutible estudio sobre el amor y su final.

En cada uno de sus capítulos, va desgranando el fracaso amoroso de Marc Marronier, su protagonista, un cronista social que alcanza el éxito en una sociedad vulgar llena de hipocresía, mentiras y engaños. El narrador inicia el relato de sus aventuras con la ruptura con Anne, su esposa, lo que le permite relatar toda su vida sentimental, contando la aparición del amor adulterino con Alice, su amante, incapaz de seguirle cuando se ve separado. Al mismo tiempo, el autor nos muestra el entorno parisino burgués de los veinteañeros modenos y nos introduce en una generación obsesionada con el lujo, la apariencia, el sexo casual, las fiestas y el falso amor.

Este libro refleja sumamente bien cómo repercuten la ética y la moral que se les inculca a los niños durante su infancia y como pueden destrozar su interior y su posterior vida de adulto. A nuestro protagonista, le enseñaron que tenía que mantener siempre las apariencias para ser feliz y cuando tuvo en sus manos a la verdadera felicidad, no se dio cuenta de que lo que realmente tenía que hacer era dejar a un lado las apariencias para salvarse de su miseria y vivir la plena satisfacción junto a su adorada Anne, y se convence de que ella era un ser irreal, casi imposible, y la consideraba demasiado bella para ser feliz.

Beigbeder, además, nos presenta la obsesión que tiene Marc con la duración del amor. Nos señala en su libro que te hacen creer que es para toda la vida cuando está comprobado químicamente que el amor desaparece luego del paso de tres años. Con éste impresionante ensayo novelado, trata de convencernos y convencerse de que el amor dura tres años, uno de pasión, otro de ternura y el último de aburrimiento.

Pero es curioso que el autor apueste por un personaje emotivo pero a la vez hastiado para enamorarse de verdad y demasiado sensible para permanecer indiferente. Él se vuelve a enamorar y vuelve a sufrir, aunque ésta vez sabe que todo terminará luego de haber transcurrido tres años. Ésta vez se ha desencantado de todo y se siente realmente enamorado, sin embargo esto lo mata, y aunque el amor le parece una utopía absurda, no puede dejar de enamorarse.


Además, toca el tema del sexo desde una perspectiva, a mi parecer, claro está, muy acertada y real. Dice  "Nuestra generación tiene una pésima educación en el terreno sexual. Creemos saberlo todo, porque vivimos bombardeados por pelis porno y porque nuestros padres han hecho su llamémosle revolución sexual. Pero todo el mundo sabe que la revolución sexual nunca tuvo lugar. En el sexo, al igual que en el matrimonio, nada se ha movido ni un milímetro desde hace un siglo. Nos acercamos al año 2000 y las costumbres son las mismas que en el siglo XIX. Los tíos son machistas, torpes, tímidos, y las chicas son púdicas, reacias, acomplejadas por la idea de que las tomen por unas ninfómanas. La prueba de que nuestra generación es sexualmente nula es el éxito de los programas que hablan de sexo en la radio y en la televisión, el ínfimo porcentaje de jóvenes que se ponen preservativo para hacer el amor. Esto confirma que son incapaces de hablar del tema con normalidad. Así que imaginad, si los jóvenes son malos, los jóvenes burgueses a la fuerza tienen que ser... una catástrofe. (...) En resumen, mientras que una historia de sexo puede convertirse en una historia de amor, pocas veces ocurre lo contrario."

Es un libro de pensamientos, ideas, de reflexiones, cargado de impresiones sobre las relaciones humanas y amorosas, que sin duda tiene mucho de novela confesional y autobiográfica en ella, que se mueve entre la tristeza resignada y la esperanza utópica, que plasma una buena panorámica de la desesperación, el despecho y el desamor, sin dejar de ser una oda al amor. Con un lenguaje bastante sarcástico y a la vez tierno y afectivo y con un narrador en primera persona,  el autor enamora al perceptivo y receptivo lector, que en este caso lo ha disfrutado muchísimo.

Recordemos que es la opinión personal del autor, para él esto sucede asi, y ademñas lo cuenta con el dolor de un despecho, es válido preguntarse si realmente es posible mantener lo bonito del amor del principio, esa sensación de estar enamorado, y si es realista eso de vivir toda la vida junto a alguien, conservando la chispa del principio. Sin duda alguna, no hay que tomarse tan apecho todo lo que dice, así lo ve él y debemos respetarlo, a fin de cuentas es nuestra decisión el leer o no lo que Beigbeder plantea. Y digo esto porque me topé con una reseña bastante desagradable donde lo ponían bastante mal y tampoco me parece, con el tono sarcástico que maneja el libro y dejando claro que todo es su percepción, no debería haber problemas. Aclarado esto, espero que lo disfruten sin creer que va directo a ustedes y logren disfrutarlo muchísimo.

En definitiva, un libro genial, que me ha gustado muchísimo y que sin duda recomiendo leer con la mente bastante abierta y flexibilizada. Beigbeder hace un ensayo novelado de esos que tanto me gusta, abordando el tan complicado tema del amor, desde una perspectiva muy real y partiendo del despecho para apoyar su tesis que reitera que el amor no dura más de tres años. Sin embargo, y aunque está basado en un hecho químico, ¿qué piensan ustedes? ¿será cierto eso de que no dura más que eso?

1 comentario:

  1. Hola!!! Formo parte de la iniciativa seamos seguidores y ya te sigo!! Aquí te dejo mi blog para que me sigas igualmente <3

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    Besos!

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