El nombre de la rosa, Umberto Eco, Reseña. - Mariana lee

martes, 31 de enero de 2017

El nombre de la rosa, Umberto Eco, Reseña.


Vivan los latinoamericanos.

Ésta no es una novela sencilla. Hay quienes dicen que es la más sencilla de Eco, y no es para nada así. Si bien es una novela que se lee relativamente bien, sin muchas complicaciones, no es un libro de fácil comprensión ni mucho menos es del todo ligero, empezando porque abunda el latín (que de seguro muchos pasaron por alto) y dentro de él hay una cantidad infinita de referencias culturales y filosóficas. Para mí, ésta es una novela que se adapta al lector, a sus conocimientos y sobretodo a su interés, pues es muy sencillo ver en ella una simple novela negra, sin embargo, quien se adentra en ella de verdad, se da cuenta de que es una novela llena de cultura y mucho más compleja de lo que parece. Depende de nosotros poner bien la oreja y captar sus múltiples ecos.

Atreverme a reseñar ésta novela es un gran compromiso, tiene un gran peso literario, y se sitúa entre las más celebres de la narrativa histórica. Además de que tiene muchos elementos en latín que viniendo de mí, no son de fiar, porque me he guiado por la traducción de una página de internet, así que no tengo constancia de que lo que tradujo está bien. No me queda más que confiar en la página, sacarlo por contexto y a ustedes, si les interesa, nada más que confiar en lo que intento decir.

Reseñar un libro como éste se me hace complicado, pues creo que puede generar distintas expectativas y análisis en cada lector. Por mi parte, trataré de hacer el análisis más general posible, sin detenerme en cosas que considero pueden variar según la experiencia leyendo El nombre de la Rosa. Sin más nada que decir ¡¡vamos de lleno con la reseña!!

Nos situamos en el año 1327 (siglo XIV), cuando Fray Guillermo de Baskerville (referencia a Sherlock Holmes- El sabueso de los Baskerville), un monje franciscano y antiguo inquisidor y su inseparable novicio Adso de Melk, acuden a la abadía benedictina situada al norte de la península italiana para esclarecer la muerte del miniaturista Adelmo da Otranto. Durante su estancia en el lugar, van desapareciendo más monjes, que al poco tiempo aparecen muertos. Lentamente y gracias a la información propinada por otros monjes, Guillermo va esclareciendo los hechos que rodean dichos asesinatos, y descubre que el inicio de los crímenes parecen ser unos antiguos tratados sobre la licitud de la risa que se hallan en la biblioteca del complejo, denominada como la mayor del mundo cristiano, pero ¿quién es realmente el asesino y por qué ellos han sido sus víctimas?



Puede lucir como cualquier novela policíaca, pero no lo es, conforme vamos avanzando  descubrimos, tal como Guillermo, que es más que eso, como dice Nietszche, no existen hechos, sólo interpretaciones, tal como sucede en El nombre de la rosa, pues desde el título, Eco nos proporciona una clave sumamente primordial y poco entendible en un principio. Cada persona, dependiendo de su cultura, su religión, su personalidad, etc, puede darle una perspectiva distinta al texto. Es una historia ambientada en la edad media que plantea la existencia y el papel de Dios en la vida humana, los conflictos del deber, la ética, lo correcto, lo que se necesita. La voz de Adso de Melk narra en primera persona y de  la manera más fiel la vida y las costumbres de una abadía donde todo es filosofía y ética, y donde cada uno de sus habitantes se mueve tras los muros durante la noche, siguiendo los intereses individuales que los consolidan como monjes.

Y la conchita de mango está en los aforismos en latín, que pueden pasar por alto, pero que están allí por una razón muy importante y menos evidente, pues en ellos se esconde una suerte de mensajes embotellados que revelan la verdadera intención oculta de Eco, que puede resultar más interesante que el mismo argumento.

No lo voy a negar, al principio puede resultar tedioso, pues las primeras cien páginas no son sencillas.  Es un libro que exige paciencia, que necesitan su tiempo, que hay que tomárselo con calma y sin apuros, pues es un juego de interpretación, donde lo legible está garantizado pero donde también hace falta estar con los ojos bien abiertos para entender el significado por completo; de hecho, para darle una lectura completa es probable que sea necesario leerlo varias veces, y en cada ocasión hacerlo con ojos distintos, para al final darle un nombre y un significado a cada pétalo de la rosa.



Ésta es la primera novela publicada por Eco, en ella combina la crónica medieval con la novela negra y reconstruye completamente la época, la forma de vida de los monjes en una abadía benedictina y la ideología y forma de pensar del siglo XIV. En su novela, se funden la teología y el misterio, complementándose (asombrosamente) mutuamente y dando una sensación de realidad impactante. Aunque el manuscrito de Adso de Melk no fue más que las invenciones de un monje, Umberto hace que creas que todo es real, que es una crónica verídica que sin duda alguna propone una visión clara de una época tan conflictiva como esa.

Dentro de ella hay pasajes excepcionales, magníficos, mi favorito sin duda es ese en el que Guillermo y Adso consiguen entrar en la biblioteca, en él se describe con exactitud la situación de los libros y el laberinto que es dicho lugar, ordenando los libros según su tema y siguiendo el orden de colocación de las tierras según su posición en el mundo. Eco describe con una belleza inimaginable la magnitud de tal biblioteca, y es increíble el sentimiento que se genera en cualquier amante de las letras, pues el habla de una manera preciosa de la majestuosidad de una biblioteca aparentemente infinita, que tras sus muros esconde miles de secretos y un gran asesino.



Es una lectura obligada para todo el mundo que lea esto, para adentrarse en ella solo hace falta ver un poquito más allá de lo que está a simple vista escrito. Como dice su última frase: Stat rosa prístina nomine, nomina nuda tenemu ((Aunque) persiste el nombre de la rosa primigenia, (sólo) el nombre desnudo tenemos). En definitiva, una novela que me encanta, llena de cultura y de sabiduría que no deben dejar de leer por su fama y su complejidad, pues es una historia impresionante, única y Umberto Eco la construye como ningún otro escritor pudo haber hecho. Una novela que me encanta y que espero que no dejen pasar.

“El bien de un libro consiste en ser leído. Un libro está hecho de signos que hablan de otros signos, que, a su vez, hablan de las cosas. Sin unos ojos que lo lean, un libro contiene signos que no producen conceptos. Y por tanto, es mudo”.

 

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