Genealogía griega y los arquetipos en los dioses.

lunes, enero 02, 2017 Mariana Teresa Garcia Escobar 2 Comments


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Cabe destacar que las 4 generaciones de dioses griegos tuvieron características muy peculiares que son expuestas en la Teogoía de Hesíodo de la siguiente manera:

Los primeros dioses fueron amorfos y abstractos, estigmatizados física o moralmente como monstruosos.

La segunda generación de dioses estuvo conformada por dioses alegóricos, que describen algún concepto abstracto como la muerte, la vida, la paz.

La tercera generación de dioses se formó a partir de dioses prolíficos, tónicos e híbridos y una gran cantidad de dioses y figuras marinas.

La cuarta generación de dioses estuvo conformada por dioses antropomorfos, perfectos y jovenes, encabezados por los 12 dioses del olimpo, cuyos hombres se caracterizaban por la barba.

NOTA: Conceptos básicos.

Uraniano: Sol, luz, viento, fuego.

Tónico: Tierra, agua, subterráneo.

La mitología griega es una base arquetipal, que forma parte de nuestro psique y manera de comportarse. Vive dentro de cada uno de nosotros y forma una psique universal. Es por ello que Carl Jung desarrolló el concepto de arquetipo, que se define como el modelo original que sirve como pauta para imitarlo o el prototipo ideal que sirve como ejemplo de algo. Dentro de la mitología griega, se hallan una infinidad de arquetipos tanto en situaciones como en personajes y héroes, que son sumamente interesantes y en los que está el origen de varios comportamientos y complejos humanos, estudiados posteriormente en la psicología actual.

Así que si más dilación ¡comencemos!

 

Me gustaría abordar primero los doce dioses principales y su arquetipo. Es aquí donde encaja la personalidad de cada quién, cuando yo comencé a estudiar ésto me pareció un concepto sumamente interesante, pues es increíble cómo puedes ver reflejado en ellos a todo tu alrededor. Sonará loco, pero ya me entenderán, todos conocemos a un Zeus, Artemis, Hera, Atenea, Afrodita e inclusive, pueden llegar a ser exactos a nosotros mismos.


Zeus, el hombre frío, aclamado, uraniano y ambicioso: Es el Dios padre autoproclamado por excelencia, una deidad creadora y destructora que castiga cuando no se cumple su voluntad.  Es un patrón dominante patriarcal, venerado en una infinidad de culturas. Está abierto a cualquier tipo de placeres y es inmaterial en la material. Dentro de su arquetipo se halla la voluntad de control y la razón por encima de las demás cualidades. Zeus es dominante, gobernante, líder, agresivo, completamente uraniano, aspira siempre a expandirse y a ser el centro de todo. Un conquistador por naturaleza y poseedor de elementos de fuerza como el trueno y el rayo, que representan el castigo y toda la intensidad de su fuerte temperamento. No tiene piedad, así que puede parecer resentido o vengativo, pues no para hasta destruir a sus rivales. Es el más potente de todos los dioses del Olimpo y además cuenta con una visión privilegiada. Su arquetipo se vincula al poder para lograr lo que se quiere, así sea pasando por encima de otros, evidenciado en figuras como Napoleón, Magno, Julio César, étc, caracterizados por buscar lograr las cosas y seguir adquiriendo más y más. Éste arquetipo viene marcado por el control, la razón, la voluntad y el enfoque, con armas como la labia, la persuasión y las habilidades sociales. Asimismo, también vemos a un Zeus, y por ende su arquetipo, que se niega a la responsabilidad y el compromiso y que no es responsable de lo que suceda en el camino para lograr lo que desea.  Es un ser completamente irresponsable, alejado de la seriedad y que a pesar de vivir rodeado de mujeres, nunca toma nada en serio con ninguna. En definitiva, es un arquetipo complejo y amplio, que enmarca a todos esos seres que luchan por la ambición y que debido a esto, son bastante irresponsables, siempre abierto a cualquier placer y con un carácter de control y voluntad bastante marcado, que podemos encontrar en una infinidad de personas con la labia , la irresponsabilidad y la ambición como características principales.



Hera, la mujer “ideal” y sumisa: Es esa diosa trifásica, estacional y virginal que vive por y para ser esposa. Sin embargo, se casa por vergüenza moral y por el qué dirán si no lo hace, de hecho, cada año se baña en la fuente de Canatos para permanecer virgen, para que la gente no opine. Es esa típica persona sumisa y celosa, que cree que sólo puede ser feliz al lado de alguien. Su mayor anhelo es comprometerse de manera formal y su vida está configurada a partir de esto, pues para ella, este hecho conlleva cierto prestigio, respeto y honorabilidad. Es esa diosa que hace del hombre el centro de su vida y que es celosa y posesiva a morir. Es un arquetipo que viene dado por la vergüenza moral, la dependencia, el qué dirán y las tradiciones familiares y catedráticas que se han seguido por los siglos de los siglos. Igualmente, todos conocemos a alguien cuya existencia viene dada por la sumisión, la entrega absoluta a alguien y que rige sus decisiones por el qué dirán. Sin duda alguna, es uno de los arquetipos que menos soporto, no me gusta para nada la gente dependiente; sin embargo, es indudable que hay una cantidad increíble de gente que, aunque lo niegue o intente disimular, es así. En la actualidad, hay muchas mujeres con un arquetipo como éste súper marcado y que, a pesar de la cantidad de años que han pasado, siguen teniendo el mismo pensamiento machista y dependiente. 

Artemis, la independencia y mi arquetipo favorito: Artemis es todo lo contrario a lo que es Hera. Es esa mujer autónoma, independiente y que se halla constantemente en el límite entre lo conocido y lo desconocido. Está constantemente abierta a cualquier tipo de aventuras y experiencias y viene marcada por el gusto a la soledad.  Es la diosa de la caza y la luna y se le representa con un lobo, un arco y una flecha; es la personificación del espíritu autónomo e independiente, que logra sus metas por sí misma con gran enfoque y decisión pero, al contrario de Zeus, sin pasar por encima de nadie. Dentro de la historia, es inmune al enamoramiento y en ningún episodio logra ser seducida. En ella hay una integridad entre lo que desea y hace, sin saboteos y con total precisión y esto viene representado en su flecha, que cuando la disparaba, daba de lleno en el blanco. Ella es la plenitud en sí misma y no busca la protección en ningún lado ni la aprobación de nadie. Para ella, lo más importante son sus logros, lo que hace y no con quién está. Sin duda alguna, es un ser completamente artístico y musical , altamente intelectual y que busca eso mismo en quienes la rodean. Hay quien dice que el sexo para Artemis era una recreación más y no una experiencia intensamente emocional e inclusive trascendental. Para ella, no significo nunca un compromiso un apego emocional, ya que como quedó expuesto anteriormente, no se ata a nada y sus parejas son lo último en su lista, ya que se mantiene perpetuamente ocupada y concentrada en lo suyo, sin tiempo para cosas que no lo enriquezcan. Viene asociada a personas frías, con metas muy marcadas y que se esfuerzan por conseguir lo que quieren, alejando de sí todo lo que la distraiga o impida. En definitiva, es un arquetipo marcado por la fuerza, la autonomía e independencia, la sensibilidad artística y musical, su intelectualidad pero a la vez su frialdad y soledad, que es el precio que debe pagar por concentrarse y trabajar en lo que desea, pero que, sin embargo y debido a su sensibilidad, pueden mostrarse débiles y vulnerables cuando son realmente heridas.

Apolo, el orden y el enfoque: Apolo, el dios del sol y hermano mellizo de Artemis, es la personificación del orden, la calidad y la lógica. Es el orden en función del caos. Es un dios puro, renovado, lejano e inaccesible, marcado por el don de la razón y la prudencia, ya que nunca se involucraba en conflictos innecesarios ni utiliza la fuerza solucionar sus problemas. Es el dicho “donde pone el ojo, pone la bala” hecho persona. Prefiere el pensamiento al sentimiento y a través de los mitos, quedó claro que suele ser distante emocionalmente hablando y que es perfeccionista, disciplinado y ordenado. Es la pareja ideal para el arquetipo de Artemis, ya que su complemento perfecto son las mujeres competentes, independientes e intelectuales.  En fin, es un arquetipo muy marcado por el hemisferio izquierdo del cerebro y que pone el orden dentro del Olimpo. Es un Dios juvenil, que maneja la claridad, la lógica y la razón en sus decisiones y vida diaria y que se halla en personajes que prefieren el pensamiento y la intelectualidad antes del sentimentalismo; por ende es muy frío, en ocasiones solitario.

Atenea, la estrategia: Fue conocida por ser la diosa de la guerra estrategia y por dominar la realidad. Es un ser completamente racional e inteligente, que se caracterizaba por planear la lucha técnica y las estrategias para la guerra. Sin embargo, ella es delicada, casta y protectora. Fue la confidente de Zeus y siempre fue lógica, lineal y razonable, con pocas emociones a flor de piel. Completamente cerebral, y pragmática, normalmente solitaria, cruel y con sangre fría. Atenea prioriza sus necesidades y deseos y su objetivo está en lograr sus propias mesas. Sin embargo, ella busca la compañía, más no dependencia. Suele ser compañera, colega y confidente, así como fiel e incondicional con los suyos. En resumen, es el arquetipo de esas personas que rara vez se muestran débiles, que tienen una gran coraza que les impide sentirse (o mejor dicho, mostrarse) heridas o vulnerables y que tienen espíritu de hierro, que suelen ser bastante enfocadas en todos los ámbitos y que son conocidas por su estrategia y dominio de la realidad. 


Ares, la reafirmación de superioridad moral mediante la violencia: Ares, el dios de la guerra, es altamente expresivo, impulsivo e imprudente. Es la lucha entre la razón y el instinto, siendo siempre este último lo que siempre gana. Suele verse en esas personas reprimidas, que nunca pudieron expresarse, que se sienten inferiores y que mediante la violencia, se reafirma y expulsa toda la rabia acumulada. Sin embargo, sin víctimas de su propia agresividad y su vida funciona de forma reactiva. No soporta la autoridad y suele ejercer la violencia en todos los ámbitos de su vida. Todos conocemos a alguien cuya rabia puede más que sí mismos y donde la violencia, tanto física como verbal, es su rasgo más prominente; en definitiva, un arquetipo marcado por la impulsividad y la represión aliviada a través de la fuerza.



Poseidón, las emociones turbulentas: El dios del mar, el vaivén, encarna el inconsciente, la sensualidad, el misterio, las posibilidades infinitas, el amor por el peligro y la fluidez. Como las olas, el arquetipo de Poseidón es una fuerza incontrolable natural que puede llegar a ser destructora y que se le simboliza con un tridente, y suele ser muy pasional, instintivo y la mejor representación del inconsciente. Es esa parte bestia que hay en nosotros, el animal disfrazado entre todo lo moral y correcto, el torbellino de emociones que nos sacude, y este arquetipo esta siempre en contacto con sus emociones y sentimientos, es sumamente intenso con todo lo que le apasiona, delicado y comprometido emocionalmente. Es temperamental, turbulento y pura emoción, este arquetipo viene dado por las riquezas ocultas y las emociones a flor de piel.


Hades, los deseos reprimidos: El nos lleva al mundo oculto del inconsciente y las emociones reprimidas. Simboliza esa parte de nosotros mismos que desciende a nuestros infiernos para conocernos desde el dolor, la reflexión, la derrota, la muerte, la oscuridad, para luego surgir y triunfar, partiendo de las cenizas como el fénix. El representa el lado oscuro en el que nos hallamos cuando estamos solos, perdidos y aislados para volver más sabios, fortalecidos. Es esa parte que conecta con el pasado y con las emociones más reprimidas para conectarnos con nosotros mismos. Es una tendencia potencial,  que trasforma el dolor en la belleza, pues después de descender a los infiernos, jamás volvió a ser el mismo. Es el arquetipo que encarna a las almas solitarias y tímidas que son felices en su mundo interior. Es una fuente de creatividad y un buen consejero, está conectado a su intuición y suele tomar muy buenas decisiones, según los mitos, ya que escucha su interior y es bastante prudente. En resumen, el arquetipo que encarna a los deseos reprimidos y a esas almas introvertidas que no encajan en ningún sitio, es esa parte de nosotros que luego de sufrir, nunca volvió a ser la misma y que debido a esto, transforma el dolor en belleza.



Perséfone, la negación a la realidad: La parte del ser que se niega a ser racional, completamente dependiente y con una supuesta estabilidad.  Ella necesitaba de un rapto para saber que no todo en la vida es estabilidad. Es el arquetipo que encarna a la gente cambiante, caprichosa e insegura, que intenta llevar una vida ordenada, pero que en realidad esconde una actitud sumamente inmadura, en busca de su lugar en el mundo. No tiene un objetivo claro, suelen ser indecisas y no van de frente, superficiales, manipuladoras e hipócritas. En fin, es el arquetipo de las personas influenciables, que ni siquiera se conocen a sí mismas y bastante vulnerables. La gente bien, “decente y educada” que siempre busca agradar y no llevar la contraria, que se siente presionada por la sociedad y el qué dirán.



 Afrodita, el amor: Ella es la encarnación de la pasión, disfruta de la belleza y el sentirse bonita, posee un cinturón con las armas de la seducción y al igual que Zeus, se aleja de cualquier compromiso y es una amante de los placeres vinculantes. Disfruta de la sensualidad y la sexualidad y despierta grandes magnetismos en su alrededor. Suele enfrentarse a la gente más conservadora y es criticada y etiquetada. Al igual que Perséfone, no se centra en objetivos demasiado claros, si no se implica emocionalmente, le es difícil cumplir su objetivo. En definitiva, es el arquetipo que encarna la pasión, el amor y las emociones fuertes, sin embargo, suele cometer el error de irse con lo equivocado y apegarse más de la cuenta. Con ella es todo o nada, y al igual que Zeus, está abierta a cualquier tipo de emociones.


Dioniso, el dios humano: Un arquetipo sensible, abierto a los placeres y loco por naturaleza. Característico estado de embriaguez constante, que necesita dejarse llevar para poderse recuperar. Se resume como un espíritu puro, inconfortable, incontenible, sanador y que nos lleva a “desenchufar el cerebro”


Prometeo, sabiduría: Robó el fuego a los dioses para dárselo a los mortales. El arquetipo enmarca el lidiar con las ataduras de la materia, que se niega al día a día y que es un espíritu tan puro que tiende a sufrir por su realidad.



Quirón, el herido: Uno de los arquetipos más hermosos, pues es esa bestia que gracias a que no puede sanar, está capacitado para sanar a otros. Lame su herida y aunque nunca consigue cerrar, con ella es capaz de curar a los demás.



Narciso, verse a sí mismo: Es delegar en otros nuestro lado monstruoso, es idealizar e ilusionarse creyendo que eres lo que imaginé de ti. Reflejo de sí mismo en los demás. Cuando juramos que es otra persona, que no nos parecemos en nada, pero no es más que un vivo reflejo nuestro.

En definitiva, una serie de personajes maravillosos, con rasgos que encontramos en cualquiera que nos rodea y un linaje espectacular. Una entrada que he disfrutado mucho haciendo y que espero que gocen tanto como yo.
 

2 comentarios:

  1. Este post me ha parecido super interesante , ya que estos temas me encantan

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  2. impresionante entrada, me gustado mucho, bss

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