NOTA: PARA VER MEJOR LA IMAGEN, DAR CLICK SOBRE ELLA.
Cabe destacar que las 4 generaciones de dioses griegos tuvieron características muy peculiares que son expuestas en la Teogoía de Hesíodo de la siguiente manera:

Cabe destacar que las 4 generaciones de dioses griegos tuvieron características muy peculiares que son expuestas en la Teogoía de Hesíodo de la siguiente manera:
Los primeros dioses fueron amorfos y abstractos,
estigmatizados física o moralmente como monstruosos.
La segunda generación de dioses estuvo conformada por
dioses alegóricos, que describen algún concepto abstracto como la muerte, la
vida, la paz.
La tercera generación de dioses se formó a partir de
dioses prolíficos, tónicos e híbridos y una gran cantidad de dioses y figuras
marinas.
La cuarta generación de dioses estuvo conformada por
dioses antropomorfos, perfectos y jovenes, encabezados por los 12 dioses del
olimpo, cuyos hombres se caracterizaban por la barba.
NOTA: Conceptos básicos.
Uraniano: Sol, luz, viento, fuego.
Tónico: Tierra, agua, subterráneo.
La mitología griega es una base arquetipal, que forma
parte de nuestro psique y manera de comportarse. Vive dentro de cada uno de
nosotros y forma una psique universal. Es por ello que Carl Jung desarrolló el
concepto de arquetipo, que se define como el modelo original que sirve como
pauta para imitarlo o el prototipo ideal que sirve como ejemplo de algo. Dentro
de la mitología griega, se hallan una infinidad de arquetipos tanto en
situaciones como en personajes y héroes, que son sumamente interesantes y en
los que está el origen de varios comportamientos y complejos humanos,
estudiados posteriormente en la psicología actual.
Me gustaría abordar primero los doce dioses principales y su arquetipo. Es aquí donde encaja la personalidad de cada quién, cuando yo comencé a estudiar ésto me pareció un concepto sumamente interesante, pues es increíble cómo puedes ver reflejado en ellos a todo tu alrededor. Sonará loco, pero ya me entenderán, todos conocemos a un Zeus, Artemis, Hera, Atenea, Afrodita e inclusive, pueden llegar a ser exactos a nosotros mismos.

Hera, la mujer “ideal” y sumisa: Es esa diosa
trifásica, estacional y virginal que vive por y para ser esposa. Sin embargo,
se casa por vergüenza moral y por el qué dirán si no lo hace, de hecho, cada año
se baña en la fuente de Canatos para permanecer virgen, para que la gente no
opine. Es esa típica persona sumisa y celosa, que cree que sólo puede ser feliz
al lado de alguien. Su mayor anhelo es comprometerse de manera formal y su vida
está configurada a partir de esto, pues para ella, este hecho conlleva cierto
prestigio, respeto y honorabilidad. Es esa diosa que hace del hombre el centro
de su vida y que es celosa y posesiva a morir. Es un arquetipo que viene dado
por la vergüenza moral, la dependencia, el qué dirán y las tradiciones
familiares y catedráticas que se han seguido por los siglos de los siglos.
Igualmente, todos conocemos a alguien cuya existencia viene dada por la
sumisión, la entrega absoluta a alguien y que rige sus decisiones por el qué
dirán. Sin duda alguna, es uno de los arquetipos que menos soporto, no me gusta
para nada la gente dependiente; sin embargo, es indudable que hay una cantidad
increíble de gente que, aunque lo niegue o intente disimular, es así. En la
actualidad, hay muchas mujeres con un arquetipo como éste súper marcado y que,
a pesar de la cantidad de años que han pasado, siguen teniendo el mismo
pensamiento machista y dependiente.

Apolo, el orden y el enfoque: Apolo, el dios del sol y
hermano mellizo de Artemis, es la personificación del orden, la calidad y la
lógica. Es el orden en función del caos. Es un dios puro, renovado, lejano e
inaccesible, marcado por el don de la razón y la prudencia, ya que nunca se
involucraba en conflictos innecesarios ni utiliza la fuerza solucionar sus
problemas. Es el dicho “donde pone el ojo, pone la bala” hecho persona.
Prefiere el pensamiento al sentimiento y a través de los mitos, quedó claro que
suele ser distante emocionalmente hablando y que es perfeccionista,
disciplinado y ordenado. Es la pareja ideal para el arquetipo de Artemis, ya
que su complemento perfecto son las mujeres competentes, independientes e
intelectuales. En fin, es un arquetipo
muy marcado por el hemisferio izquierdo del cerebro y que pone el orden dentro
del Olimpo. Es un Dios juvenil, que maneja la claridad, la lógica y la razón en
sus decisiones y vida diaria y que se halla en personajes que prefieren el
pensamiento y la intelectualidad antes del sentimentalismo; por ende es muy
frío, en ocasiones solitario.

Ares, la reafirmación de superioridad moral mediante la violencia: Ares, el dios de la guerra, es altamente expresivo, impulsivo e imprudente. Es la lucha entre la razón y el instinto, siendo siempre este último lo que siempre gana. Suele verse en esas personas reprimidas, que nunca pudieron expresarse, que se sienten inferiores y que mediante la violencia, se reafirma y expulsa toda la rabia acumulada. Sin embargo, sin víctimas de su propia agresividad y su vida funciona de forma reactiva. No soporta la autoridad y suele ejercer la violencia en todos los ámbitos de su vida. Todos conocemos a alguien cuya rabia puede más que sí mismos y donde la violencia, tanto física como verbal, es su rasgo más prominente; en definitiva, un arquetipo marcado por la impulsividad y la represión aliviada a través de la fuerza.
Poseidón, las emociones turbulentas: El dios del mar,
el vaivén, encarna el inconsciente, la sensualidad, el misterio, las
posibilidades infinitas, el amor por el peligro y la fluidez. Como las olas, el
arquetipo de Poseidón es una fuerza incontrolable natural que puede llegar a
ser destructora y que se le simboliza con un tridente, y suele ser muy
pasional, instintivo y la mejor representación del inconsciente. Es esa parte
bestia que hay en nosotros, el animal disfrazado entre todo lo moral y
correcto, el torbellino de emociones que nos sacude, y este arquetipo esta
siempre en contacto con sus emociones y sentimientos, es sumamente intenso con
todo lo que le apasiona, delicado y comprometido emocionalmente. Es
temperamental, turbulento y pura emoción, este arquetipo viene dado por las
riquezas ocultas y las emociones a flor de piel.



Dioniso, el dios humano: Un arquetipo sensible, abierto a los placeres y loco por naturaleza. Característico estado de embriaguez constante, que necesita dejarse llevar para poderse recuperar. Se resume como un espíritu puro, inconfortable, incontenible, sanador y que nos lleva a “desenchufar el cerebro”
Prometeo, sabiduría: Robó el fuego a los dioses para dárselo a los mortales. El arquetipo enmarca el lidiar con las ataduras de la materia, que se niega al día a día y que es un espíritu tan puro que tiende a sufrir por su realidad.
Quirón, el herido:
Uno de los arquetipos más hermosos, pues es esa bestia que gracias a que no
puede sanar, está capacitado para sanar a otros. Lame su herida y aunque nunca
consigue cerrar, con ella es capaz de curar a los demás.
Narciso, verse a sí
mismo: Es delegar en otros nuestro lado monstruoso, es idealizar e ilusionarse
creyendo que eres lo que imaginé de ti. Reflejo de sí mismo en los demás.
Cuando juramos que es otra persona, que no nos parecemos en nada, pero no es
más que un vivo reflejo nuestro.
En definitiva, una serie de personajes maravillosos, con rasgos que encontramos en cualquiera que nos rodea y un linaje espectacular. Una entrada que he disfrutado mucho haciendo y que espero que gocen tanto como yo.
Este post me ha parecido super interesante , ya que estos temas me encantan
ResponderEliminarimpresionante entrada, me gustado mucho, bss
ResponderEliminarExtraordinario post. Gracias por sintetizarlo de tan buena manera. Abrazo.
ResponderEliminarGracias por este análisis tan interesante de las personalidades ...que aun siguen gobernando nuestros actos, ya es tiempo de transformarnos.
ResponderEliminarMUY BUENA SISTESIS DE LA MITOLOGIA GRIEGA Y SU RELACION CON LOS ARQUETIPOS
ResponderEliminarque malo no se entiende nada tonto
ResponderEliminar