"Pero...Es que me dan escalofríos las vidas de aquellas mujeres sin cuento propio, las que aceptaron que el amor fuese la única referencia"
Este libro fue el primero que leí
de Marcela Serrano (no hace mucho) y entre los que he leído, sigue siendo mi
favorito, aunque el hilo de las novelas de Serrano sea casi siempre igual,
Nosotras que nos queremos tanto (1991) tiene
un ambiente diferente y más especial,
probablemente porque es la primera novela que vio la luz (y la primera que leí)
y porque fue el libro que me hizo enamorarme del feminismo como movimiento
social.

El argumento es simple, cuatro
mujeres chilenas (Isabel, María, Ana y Sara) se reúnen a orillas de un lago a
comentar entre ellas sin inhibiciones su vida personal, marcadas por la
experiencia socialista durante el gobierno de Allende y el golpe militar de
1973 y por la huella más profunda del amor y del dolor, vidas entrelazadas una
con la otra, planteando biografía a biografía y página por página los dilemas
del matrimonio, el sexo, el trabajo, la discriminación y todo lo que conlleva.
Publicada a finales del siglo XX, en plena explosión del feminismo, se propone
el profundo desencuentro entre hombres y mujeres, Marcela Serrano nos ilumina
desde una visión feminista inédita (para la época y lo triste es que en la
actualidad sigue igual) y enfrenta sin ambigüedad y de manera clara los
contrastes de la condición existencial del ser mujer.
El libro está narrado desde la
perspectiva de Ana en primera persona, cede su voz a sus amigas y va dando paso
a diferentes historias en distintos momentos, como a María, una niña bien, un
personaje complejo y bastante inadaptado, con una gran carga psicológica en su
personalidad, en otra onda le sigue Isabel, una mujer tradicional que ejerció
el papel de madre con sus hermanos, que tiene una familia estable y que tiene
una vida profesional prometedora, "Creo que mi obsesión por mi vida profesional y
mi dedicación a ella es casi sospechosa. Hernán me ha dicho incluso que es poco
femenina. Pero… es que me dan escalofríos las vidas de aquellas mujeres sin cuento
propio, las que aceptaron que el amor fuese la única referencia", y Sara, una mujer criada entre
mujeres, cosa que la marca y la inclina a una lucha feminista , entre medias, pues se entrecruzan muchas otras
historias de otras mujeres: amigas, hermanas, compañeras, etc.

“El día en que el hombre se apoderó del lenguaje, se apoderó de la historia y de la vida. Al hacerlo nos silenció. Yo diría que la gran revolución de este siglo es que las mujeres recuperen la voz”.
Ay, yo solo una vez lei a Marcela Serrano y pues no me encantó, pero nada más de ver el título y tú reseña, me han dado ganas de volver a probar suerte :)
ResponderEliminarNea.
No conocía a la autora, pero ya sé que tengo que leer esta obra porque, por lo que cuentas, es una maravilla *-*
ResponderEliminarMe intriga bastante lo que cuenta a la autora, así que espero no tardar en hacerme con un ejemplar.
¡Ya te contaré! :D
¡Besos!
Casualmente, este también fue el primer libro que leí de ella, luego seguí con Antigua vida mía y me encantó aún más. Nunca la había visto como una autora feminista, pero realmente, pensando en lo que escribe y la forma como lo escribe, es 100% feminista.
ResponderEliminarNo conocía a esta escritora, hasta que leí Antigua vida mía. Me encantó el libro. La seguiré. Como no supe de ella, antes.
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